La escuela del millón y medio de dólares
“Qué bueno que en Ecuador ya haya el pizarrón digital”, la frase la escuché ayer de un entusiasta que tiene confianza en los cambios que anuncia el gobierno del Socialismo del Siglo XXI. Mi respuesta fue sí que bueno por esos 900 niños que asisten a la unidad educativa modelo que se construyó en un medio rural en el que entre otras carencias es secular la del sistema educativo.
Pero mi confianza no es la misma, pues todavía está viva la imagen el noticiario de la mañana en la que se mostraron las imágenes de un centenar de padres de familia que se tomaron las oficinas de la Dirección de Educación en Quito, en reclamo de nueve profesores para el plantel en cual se educan sus hijos. Y también pensé en aquellas escuelas en las que los niños reciben clases en pupitres de más de 30 años, según un inventario efectuado por una fundación y también mostrado por la televisión.
La unidad educativa modelo a un costo de un millón y medio de dólares también incluye un tutor digital, que dirige las clases desde aquel sonido hueco del altoparlante adherido al pizarrón, al que los niños escuchan, pero no ven. La tecnología digital ingresa al aula de clases con toda la despersonalización y deshumanización que eso representa. ¡Adiós! a la posibilidad de una educación imitativa de valores.
Quienes promueven este nuevo modelo de educación olvidan que la docencia se forja en la proximidad, en los afectos, en las iniciativas, en la confianza. En aquella mística y compromiso del profesor que se ocupa de las diferencias individuales y de aquella ética sustentada en el respeto al otro.
El pizarrón digital se muestra como la panacea de la salvación del sistema educativo, y frente al recurso tecnológico se coloca a niños de comunidades rurales que hasta antes de semejante inversión concurrían a las aulas unidocentes, de un solo ambiente, con piso de tierra y sin techo. En donde un solo profesor turnaba su tiempo en la enseñanza de seis grados.
En la promoción de la unidad educativa virtual no faltó la comparación provocadora: “El torneo Mis Universo nos costó 14 millones, con ese dinero pudimos haber construido 10 unidades como estas”. Sí, es cierto, pero también se podrían hacer relaciones similares con los millones de dólares que se gastan en la compra de máquinas de guerra con el único propósito de adular, y los 180 millones de dólares que costó el proyecto constitucional, ni que decir de la millonaria campaña de promoción propagandística con la que se intenta convencer que el proyecto tiene buenos propósitos y que los errores que filtraron fueron de buena fe.
Malas son las comparaciones, pero necesarias: un millón y medio de dólares es el presupuesto con el que cuentan una buena parte de los pequeños municipios del país y con el cual, entre otros fines, deben construir escuelas, reparar sus techos, colocar letrinas, pintar pizarrones sobre las paredes y dotar de tizas y maestros para que millones de niños reciban la instrucción básica y tengan la esperanza de alcanzar la formación suficiente que un día les hará libres.
martes, 2 de septiembre de 2008
domingo, 31 de agosto de 2008
Siguen los augurios de violencia
Siguen los augurios de violencia
Quedan 28 días para la consulta. ¿Estos serán suficientes para poner en claro a los ciudadanos los 444 artículos contenidos en el nuevo proyecto constitucional?
Próximo ya el plazo para el cierre de los sondeos de intención del voto; las encuestas cerrarán las probabilidades de una manera conservadora, dándole un empate técnico a las dos tendencias. Y ese empate es posible gracias a los cálculos de los márgenes de error, que toda estadística registra para corregir cualquier posibilidad de desviación de la tendencia. Ese margen ha dejado, ya antes, bien librada semejante responsabilidad de presagiar lo que puede ocurrir en un evento que todavía no acontece. Quien sí se ha permitido presagiar, y lo ha hecho con acierto de prestidigitador, sin serlo, es el Primer Mandatario, quien hace varias semanas presagió que habría reacciones de protesta en las cuales se producirán heridos e incluso con muertes deliberadas, y acertó. Los incidentes en las afueras de los predios educativos de la Universidad Católica de Guayaquil fueron enfrentamientos entre simpatizantes de una y otra tendencia, y, con ayuda de algunas incitaciones dejaron goleados y heridos.
Bueno, el incidente se indaga en la fiscalía y es probable que en algún momento se establezcan responsabilidades que jamás pasarán de las imputaciones que ya en los medios se encargaron de sentenciarlos; mas, sin embargo, producto de la discordia ha quedado muy claro que no es difícil prever incidentes cuando el ambiente ha sido, deliberadamente, caldeado.
Otra cosa es intentar sofocar el fuego una vez que se ha atizado la candela y, por lo que se volvió a escuchar el sábado los incidentes continuarán. Y, es que al parecer no queda otra cosa por hacer en la difusión, que seguir provocando, descalificando el discurso con el cual no se está de acuerdo y soslayando la explicación y análisis de los contenidos que realmente ameritan reflexión.
Más espacios de televisión ha pautado el gobierno con el único empeño de convencer al sector del electorado que aún no ha tomado su decisión; pues quienes ya han adoptado una han colocado la balanza a la par, y al SI en un punto porcentual por debajo de la media que no le sería suficiente para aprobar el paquete reformador o quizá SI, pero con tan poquita diferencia que dejaría insatisfechos a muchos y a un gobierno quebrantada su credibilidad y popularidad, situación que resulta peligrosa tratándose de futuros escenarios electorales. Pero no debería preocupar eso a los gobernantes, pues el nuevo texto faculta: el borra y va de nuevo, cada vez que se detecte que hay equilibrio de poderes. Pues el equilibrio es lo que menos interesa cuando se ejerce un poder que coloca las declaraciones de principios y de derechos por el frente y detrás las reales pretensiones de perennizarse en cargos en los cuales es necesaria la alternancia periódica en atención a un principio, la democracia.
Quedan 28 días para la consulta. ¿Estos serán suficientes para poner en claro a los ciudadanos los 444 artículos contenidos en el nuevo proyecto constitucional?
Próximo ya el plazo para el cierre de los sondeos de intención del voto; las encuestas cerrarán las probabilidades de una manera conservadora, dándole un empate técnico a las dos tendencias. Y ese empate es posible gracias a los cálculos de los márgenes de error, que toda estadística registra para corregir cualquier posibilidad de desviación de la tendencia. Ese margen ha dejado, ya antes, bien librada semejante responsabilidad de presagiar lo que puede ocurrir en un evento que todavía no acontece. Quien sí se ha permitido presagiar, y lo ha hecho con acierto de prestidigitador, sin serlo, es el Primer Mandatario, quien hace varias semanas presagió que habría reacciones de protesta en las cuales se producirán heridos e incluso con muertes deliberadas, y acertó. Los incidentes en las afueras de los predios educativos de la Universidad Católica de Guayaquil fueron enfrentamientos entre simpatizantes de una y otra tendencia, y, con ayuda de algunas incitaciones dejaron goleados y heridos.
Bueno, el incidente se indaga en la fiscalía y es probable que en algún momento se establezcan responsabilidades que jamás pasarán de las imputaciones que ya en los medios se encargaron de sentenciarlos; mas, sin embargo, producto de la discordia ha quedado muy claro que no es difícil prever incidentes cuando el ambiente ha sido, deliberadamente, caldeado.
Otra cosa es intentar sofocar el fuego una vez que se ha atizado la candela y, por lo que se volvió a escuchar el sábado los incidentes continuarán. Y, es que al parecer no queda otra cosa por hacer en la difusión, que seguir provocando, descalificando el discurso con el cual no se está de acuerdo y soslayando la explicación y análisis de los contenidos que realmente ameritan reflexión.
Más espacios de televisión ha pautado el gobierno con el único empeño de convencer al sector del electorado que aún no ha tomado su decisión; pues quienes ya han adoptado una han colocado la balanza a la par, y al SI en un punto porcentual por debajo de la media que no le sería suficiente para aprobar el paquete reformador o quizá SI, pero con tan poquita diferencia que dejaría insatisfechos a muchos y a un gobierno quebrantada su credibilidad y popularidad, situación que resulta peligrosa tratándose de futuros escenarios electorales. Pero no debería preocupar eso a los gobernantes, pues el nuevo texto faculta: el borra y va de nuevo, cada vez que se detecte que hay equilibrio de poderes. Pues el equilibrio es lo que menos interesa cuando se ejerce un poder que coloca las declaraciones de principios y de derechos por el frente y detrás las reales pretensiones de perennizarse en cargos en los cuales es necesaria la alternancia periódica en atención a un principio, la democracia.
viernes, 29 de agosto de 2008
El análisis mediático del texto constitucional
El análisis mediático del texto constitucional se centra descalificar al otro, como único argumento
La televisión se queda sin interlocutores o son siempre los mismos. Ecuavisa y Teleamazonas hicieron el intento de proponer un análisis de contenidos del proyecto de nueva Constitución; sin embargo, la coyuntura sigue imponiendo la agenda y a los interlocutores de los dos espacios televisivos.
Augusto Barrera (voz del oficialismo a favor del SI) y César Montúfar (quien se ha empeñado en una campaña por el NO) han coincidido como entrevistados en casi todos los medios y también en los foros convocados en provincias. Es uno de los ejemplos de lo reducido que resulta el número de personas que hacen opinión sobre el texto constitucional. El otro ejemplo es la campaña repetitiva que intenta devolver cada voz que discrepa con los postulados de Montecristi, y en particular en la devolución de dardos al sector conservador de la cúpula de la iglesia.
La ficción propagandística también multiplica el efecto de los medios televisivos, pues en casi todos los mensajes se muestra una persona o personas que responden a la imagen y discurso televisivo. Un televisor dentro de casa que enuncia un texto constitucional y la réplica de retorno se reproduce en las pantallas instaladas en nuestros hogares. Un doble efecto mediático que solamente contribuye a multiplicar las contradicciones y confusiones de un texto que, según Fernando Cordero, quien presidió la Asamblea, requiere un acuerdo para convenir en las interpretaciones.
Si ya hay dificultades para interpretar los textos, o de manera deliberada algunos de estos dejaron vía libre a varias conjeturas, que deberán ser acordadas a conveniencia futura; se hace mucho más necesario el análisis de sus reales significados. Mas sin embargo, la reflexión sólo apunta a descalificar al otro y ni siquiera a lo que sostiene el otro sino a su integridad. Ejemplo de esta particular manera de afrontar el debate fue la confrontación en la Universidad de Guayaquil, en donde los bandos fueron inducidos a confrontar las ideas a puntapiés, obscenidades, y pedrada limpia. Otro ejemplo lo protagonizaron Barrera y Montúfar, quienes hicieron contacto directo separados por Vera. Barrera, en un gesto inaceptable de provocación, manifestó que estaba allí por respeto al pueblo y no para responder a nadie; a lo que Montúfar respondió rizas sarcásticas y burlonas; que Barrera devolvió con un pedido a un debate entre personas civilizadas.
Ni debate ni reflexión sobre el texto Constitucional; solamente confrontación. Otra vez a medir fuerzas de popularidad y simpatía, en un acto electoral en donde los rostros de los candidatos son sustituidos por las palabras SI y NO. Un escenario en donde de manera literal la propaganda televisiva borra los textos y sustituye por imágenes. En este escenario no solamente la reflexión y el análisis siguen pendientes, sino también una real participación democrática.
La televisión se queda sin interlocutores o son siempre los mismos. Ecuavisa y Teleamazonas hicieron el intento de proponer un análisis de contenidos del proyecto de nueva Constitución; sin embargo, la coyuntura sigue imponiendo la agenda y a los interlocutores de los dos espacios televisivos.
Augusto Barrera (voz del oficialismo a favor del SI) y César Montúfar (quien se ha empeñado en una campaña por el NO) han coincidido como entrevistados en casi todos los medios y también en los foros convocados en provincias. Es uno de los ejemplos de lo reducido que resulta el número de personas que hacen opinión sobre el texto constitucional. El otro ejemplo es la campaña repetitiva que intenta devolver cada voz que discrepa con los postulados de Montecristi, y en particular en la devolución de dardos al sector conservador de la cúpula de la iglesia.
La ficción propagandística también multiplica el efecto de los medios televisivos, pues en casi todos los mensajes se muestra una persona o personas que responden a la imagen y discurso televisivo. Un televisor dentro de casa que enuncia un texto constitucional y la réplica de retorno se reproduce en las pantallas instaladas en nuestros hogares. Un doble efecto mediático que solamente contribuye a multiplicar las contradicciones y confusiones de un texto que, según Fernando Cordero, quien presidió la Asamblea, requiere un acuerdo para convenir en las interpretaciones.
Si ya hay dificultades para interpretar los textos, o de manera deliberada algunos de estos dejaron vía libre a varias conjeturas, que deberán ser acordadas a conveniencia futura; se hace mucho más necesario el análisis de sus reales significados. Mas sin embargo, la reflexión sólo apunta a descalificar al otro y ni siquiera a lo que sostiene el otro sino a su integridad. Ejemplo de esta particular manera de afrontar el debate fue la confrontación en la Universidad de Guayaquil, en donde los bandos fueron inducidos a confrontar las ideas a puntapiés, obscenidades, y pedrada limpia. Otro ejemplo lo protagonizaron Barrera y Montúfar, quienes hicieron contacto directo separados por Vera. Barrera, en un gesto inaceptable de provocación, manifestó que estaba allí por respeto al pueblo y no para responder a nadie; a lo que Montúfar respondió rizas sarcásticas y burlonas; que Barrera devolvió con un pedido a un debate entre personas civilizadas.
Ni debate ni reflexión sobre el texto Constitucional; solamente confrontación. Otra vez a medir fuerzas de popularidad y simpatía, en un acto electoral en donde los rostros de los candidatos son sustituidos por las palabras SI y NO. Un escenario en donde de manera literal la propaganda televisiva borra los textos y sustituye por imágenes. En este escenario no solamente la reflexión y el análisis siguen pendientes, sino también una real participación democrática.
lunes, 25 de agosto de 2008
Correa es nuevamente el eje de las campañas
Correa es nuevamente el eje de las campañas
Los contenidos del proyecto de nueva Constitución dejaron de importar en el mismo momento en que la oposición arremetió contra el texto y el oficialismo reconoció que se habían incluido algunas barbaridades que necesitarán de correcciones.
Lo contenido en 440 artículos y 30 transitorias importan y mucho, cuando la mayoría de principios son susceptibles de interpretación. Y no me refiero solamente a lo que se escucha que para el oficialismo es bueno para la oposición es malo; sino a toda la carga ideológica acumulada en los artículos que han recibido descalificación y crítica.
Tras los extensos enunciados de los derechos y de participación ciudadana se escondió la imposibilidad de declarar como oficiales a las lenguas nativas, y se las limitó a los espacios geográficos de sus circunscripciones, y, por lo tanto, a su condena inevitable a la extinción.
Se negaron a asumir de manera expresa el reconocimiento de la propiedad privada, y en su lugar enunciaron y enumeraron distintas formas de propiedad que dejan abierta la interpretación y posibilidad de la usurpación de las propiedades que no “cumplan función social y ambiental”. Es más, Correa entrevistado el domingo, en casa propia, ha manifestado que ese articulado le permitirá “hacer de cada ecuatoriano un propietario”, y, claro, ha subrayado que el proyecto prohíbe cualquier forma de incautación. (¿Cómo se explica una redistribución de la propiedad de la tierra sin incautaciones?) Asegura, Correa, que se optará por el pago de indemnizaciones al justo precio de las propiedades.
La gratuidad de la enseñanza superior también genera dudas, y las razones son de peso: Ya antes la constitución ha garantizado la enseñanza gratuita de los niveles primario y medio y fijado presupuestos del 30 por ciento del general del Estado, que jamás se alcanzó a entregar. Ahora se incluye la enseñanza superior, la que, desde luego, exige todavía mayores recursos.
El gobierno pide confianza y esperanza. En realidad esas dos palabras han alentado al pueblo que busca un cambio de vida. Y han motivado a su única forma de participación: acudir a las urnas a depositar sus votos.
Mientras la campaña por el SI se empeña en responder a las críticas de los sectores conservadores de la iglesia; la estrategia del NO intenta convencer que este no es el momento ni la forma de implementar los cambios “Dile a Correa que esa no es la manera” advierte un anuncio televisivo de la UDC, en uno de los primeros anuncios de campaña por el NO. Correa se convierte así en el eje de la propaganda y es el anuncio de la tónica que se mantendrá en las próximas semanas.
Los contenidos del proyecto de nueva Constitución dejaron de importar en el mismo momento en que la oposición arremetió contra el texto y el oficialismo reconoció que se habían incluido algunas barbaridades que necesitarán de correcciones.
Lo contenido en 440 artículos y 30 transitorias importan y mucho, cuando la mayoría de principios son susceptibles de interpretación. Y no me refiero solamente a lo que se escucha que para el oficialismo es bueno para la oposición es malo; sino a toda la carga ideológica acumulada en los artículos que han recibido descalificación y crítica.
Tras los extensos enunciados de los derechos y de participación ciudadana se escondió la imposibilidad de declarar como oficiales a las lenguas nativas, y se las limitó a los espacios geográficos de sus circunscripciones, y, por lo tanto, a su condena inevitable a la extinción.
Se negaron a asumir de manera expresa el reconocimiento de la propiedad privada, y en su lugar enunciaron y enumeraron distintas formas de propiedad que dejan abierta la interpretación y posibilidad de la usurpación de las propiedades que no “cumplan función social y ambiental”. Es más, Correa entrevistado el domingo, en casa propia, ha manifestado que ese articulado le permitirá “hacer de cada ecuatoriano un propietario”, y, claro, ha subrayado que el proyecto prohíbe cualquier forma de incautación. (¿Cómo se explica una redistribución de la propiedad de la tierra sin incautaciones?) Asegura, Correa, que se optará por el pago de indemnizaciones al justo precio de las propiedades.
La gratuidad de la enseñanza superior también genera dudas, y las razones son de peso: Ya antes la constitución ha garantizado la enseñanza gratuita de los niveles primario y medio y fijado presupuestos del 30 por ciento del general del Estado, que jamás se alcanzó a entregar. Ahora se incluye la enseñanza superior, la que, desde luego, exige todavía mayores recursos.
El gobierno pide confianza y esperanza. En realidad esas dos palabras han alentado al pueblo que busca un cambio de vida. Y han motivado a su única forma de participación: acudir a las urnas a depositar sus votos.
Mientras la campaña por el SI se empeña en responder a las críticas de los sectores conservadores de la iglesia; la estrategia del NO intenta convencer que este no es el momento ni la forma de implementar los cambios “Dile a Correa que esa no es la manera” advierte un anuncio televisivo de la UDC, en uno de los primeros anuncios de campaña por el NO. Correa se convierte así en el eje de la propaganda y es el anuncio de la tónica que se mantendrá en las próximas semanas.
martes, 19 de agosto de 2008
Las cadenas de los sábados y las encuestas marcan la difusión de las campañas
Las cadenas de los sábados y las encuestas marcan la difusión de las campañas
La imagen acapara la difusión de las campañas. Y es la imagen por la imagen, la que marca la exposición y promoción de la propaganda por el NO, el SI, el voto nulo y blanco.
Cuando se impone la imagen esta recurre a sus más bajas pasiones: el escándalo público, la sensibilidad, la búsqueda de antagonismos y, desde luego, la coyuntura inmediatista y emocional. Y esa ha sido la tónica observada en los medios.
La oferta de un debate de ideas sigue pendiente. Hay explicaciones para eso: el texto del proyecto constitucional es muy extenso 444 artículos y 30 disposiciones transitorias, 173 páginas; así como, los temas abordados corresponden a un vasto espectro de especialización que va desde la concepción del país, a los derechos, la inclusión de sistemas, educación, seguridad, salud, soberanía, naturaleza, tecnología, territorio, biodiversidad, conocimiento, producción, comunicación, protección, situación laboral, las libertades individuales y colectivas.
La carta pretende garantizar la participación ciudadana en la Corte Constitucional, el reconocimiento de la plurinacionalidad, la transparencia y el control social. Los sistemas de descentralización, las autonomías y la independencia de las funciones asignadas a los municipios, consejos y juntas parroquiales; entre otras tantas propuestas en lo administrativo, financiero, legal, estratégico, y de control y regulación de la cosa pública y privada.
Son tantas las aristas contenidas en el proyecto aprobado en Montecristi, que, como ejemplo, el sector progresista y liberal de la iglesia ha encontrado 101 razones para votar SI por la nueva Constitución; mientras su ala conservadora y su cúpula administrativa considera, en su interpretación, que los preceptos constitucionales son incompatibles con la fe, y por consiguiente innegociables. Se han referido básicamente a la garantía de la vida desde la concepción a la oposición a la práctica del aborto y a la unión homosexual. Y esta lectura sólo corresponde a los antagonismos mostrados por la iglesia y dentro de la iglesia. Hay otros sectores, políticos, empresariales, sociales, educativos, gremiales, laborales, que han expuesto los suyos o los que les son propios a su naturaleza e intereses.
En esta vorágine de información y mezcla de afectos y desafectos que ya han desbordado en la ofensa personal, la calumnia, el irrespeto y la violencia, los medios solo aciertan a la coyuntura. La novedad ha estado marcada por el día a día. En particular el sábado, en que el mandatario irrumpe en la escena con la cadena radial elevada a la notoriedad que una televisión ávida de emociones exige.
El show mediático es atizado cada lunes de inicio de semana con la exposición de los cálculos de intenciones del voto que, para sorpresa de muchos, inclina la balanza al rechazo ciudadano a la forma en la que se hicieron y se siguen haciendo las cosas, con la premura y desparpajo, que genera más dudas que confianza.
La pregunta que surge es de si quedarán los días suficientes para corregir las estrategias, apelar a la profundidad del análisis y al juicio esclarecedor en la cordialidad del debate de altura, con argumentos y explicaciones que permitan devolverle la confianza a la ciudadanía.
La imagen acapara la difusión de las campañas. Y es la imagen por la imagen, la que marca la exposición y promoción de la propaganda por el NO, el SI, el voto nulo y blanco.
Cuando se impone la imagen esta recurre a sus más bajas pasiones: el escándalo público, la sensibilidad, la búsqueda de antagonismos y, desde luego, la coyuntura inmediatista y emocional. Y esa ha sido la tónica observada en los medios.
La oferta de un debate de ideas sigue pendiente. Hay explicaciones para eso: el texto del proyecto constitucional es muy extenso 444 artículos y 30 disposiciones transitorias, 173 páginas; así como, los temas abordados corresponden a un vasto espectro de especialización que va desde la concepción del país, a los derechos, la inclusión de sistemas, educación, seguridad, salud, soberanía, naturaleza, tecnología, territorio, biodiversidad, conocimiento, producción, comunicación, protección, situación laboral, las libertades individuales y colectivas.
La carta pretende garantizar la participación ciudadana en la Corte Constitucional, el reconocimiento de la plurinacionalidad, la transparencia y el control social. Los sistemas de descentralización, las autonomías y la independencia de las funciones asignadas a los municipios, consejos y juntas parroquiales; entre otras tantas propuestas en lo administrativo, financiero, legal, estratégico, y de control y regulación de la cosa pública y privada.
Son tantas las aristas contenidas en el proyecto aprobado en Montecristi, que, como ejemplo, el sector progresista y liberal de la iglesia ha encontrado 101 razones para votar SI por la nueva Constitución; mientras su ala conservadora y su cúpula administrativa considera, en su interpretación, que los preceptos constitucionales son incompatibles con la fe, y por consiguiente innegociables. Se han referido básicamente a la garantía de la vida desde la concepción a la oposición a la práctica del aborto y a la unión homosexual. Y esta lectura sólo corresponde a los antagonismos mostrados por la iglesia y dentro de la iglesia. Hay otros sectores, políticos, empresariales, sociales, educativos, gremiales, laborales, que han expuesto los suyos o los que les son propios a su naturaleza e intereses.
En esta vorágine de información y mezcla de afectos y desafectos que ya han desbordado en la ofensa personal, la calumnia, el irrespeto y la violencia, los medios solo aciertan a la coyuntura. La novedad ha estado marcada por el día a día. En particular el sábado, en que el mandatario irrumpe en la escena con la cadena radial elevada a la notoriedad que una televisión ávida de emociones exige.
El show mediático es atizado cada lunes de inicio de semana con la exposición de los cálculos de intenciones del voto que, para sorpresa de muchos, inclina la balanza al rechazo ciudadano a la forma en la que se hicieron y se siguen haciendo las cosas, con la premura y desparpajo, que genera más dudas que confianza.
La pregunta que surge es de si quedarán los días suficientes para corregir las estrategias, apelar a la profundidad del análisis y al juicio esclarecedor en la cordialidad del debate de altura, con argumentos y explicaciones que permitan devolverle la confianza a la ciudadanía.
lunes, 18 de agosto de 2008
Quién incitó a la violencia en la U. Católica
Quién incitó a la violencia en la U. Católica
“Nadie podrá incitar a la violencia, al odio a la intolerancia, política, racial, ideológica, religiosa, etc., etc.” Principio y ley contenidos en los textos de la Constitución del 98 y del proyecto actual y en todas las declaraciones de garantías y leyes de convivencia civilizada del mundo. Claro, so pena de recibir castigo ejemplar y hasta privación de la libertad en caso de incumplimiento.
Quién provocó e incitó a los hechos de violencia en los predios de la Universidad Católica de Guayaquil. Entre el sábado y la mañana de hoy los espacios de noticias han insistido más en los pormenores, descripciones y detalles de las agresiones; que en indagar sobre las responsabilidades en la provocación de las agresiones.
Es una provocación organizar la cadena radial de los sábados en el interior de un recinto universitario en donde se sabe que existen posiciones divergentes, antagónicas respecto al texto constitucional. Aún más tratándose de una casa de estudios ubicada en la ciudad de Guayaquil, en donde se ha posicionado el descontento por la propia naturaleza de la oposición fraguada, buscada y deliberadamente construida por el propio régimen. ¿No es acaso una provocación insinuar que en el interior de un universo tan amplio que implica la población estudiantil existe unanimidad de criterios y respaldo a la tesis del gobierno.?
Desde luego el gobierno ha pretendido un golpe mediático en el seno de una universidad y católica, que además, en su momento fue el centro de estudios del presidente Rafael Correa, y sin duda, consigue el golpe que, además, ya lo había pronosticado una semana antes, al asegurar que se preparan manifestaciones con muertos y heridos.
Como buen pregonero del caos, el régimen consiguió el albotoro pero olvidó que la incitación constituye delito. “Bueno, aquí son 400 y afuera son 50; así que chicos encárguense ustedes mismo de poner las cosas…” se parece mucho a una incitación a la violencia.
Así como, desde luego, resulta una provocación concentrarse a las afueras de un foro a dar gritos de descontento. Y es, y sin ninguna duda, ejecutar violencia el arremeter con gases lacrimógenos, toletes, y golpes contra los estudiantes, por parte de las fuerzas de seguridad y la policía.
Los hechos de violencia son absolutamente pesquisables y de oficio, y también la identificación de los incitadores. Y, con mayor razón cuando se anuncia que este es solo el inicio, pues hay que ponerle fin.
“Nadie podrá incitar a la violencia, al odio a la intolerancia, política, racial, ideológica, religiosa, etc., etc.” Principio y ley contenidos en los textos de la Constitución del 98 y del proyecto actual y en todas las declaraciones de garantías y leyes de convivencia civilizada del mundo. Claro, so pena de recibir castigo ejemplar y hasta privación de la libertad en caso de incumplimiento.
Quién provocó e incitó a los hechos de violencia en los predios de la Universidad Católica de Guayaquil. Entre el sábado y la mañana de hoy los espacios de noticias han insistido más en los pormenores, descripciones y detalles de las agresiones; que en indagar sobre las responsabilidades en la provocación de las agresiones.
Es una provocación organizar la cadena radial de los sábados en el interior de un recinto universitario en donde se sabe que existen posiciones divergentes, antagónicas respecto al texto constitucional. Aún más tratándose de una casa de estudios ubicada en la ciudad de Guayaquil, en donde se ha posicionado el descontento por la propia naturaleza de la oposición fraguada, buscada y deliberadamente construida por el propio régimen. ¿No es acaso una provocación insinuar que en el interior de un universo tan amplio que implica la población estudiantil existe unanimidad de criterios y respaldo a la tesis del gobierno.?
Desde luego el gobierno ha pretendido un golpe mediático en el seno de una universidad y católica, que además, en su momento fue el centro de estudios del presidente Rafael Correa, y sin duda, consigue el golpe que, además, ya lo había pronosticado una semana antes, al asegurar que se preparan manifestaciones con muertos y heridos.
Como buen pregonero del caos, el régimen consiguió el albotoro pero olvidó que la incitación constituye delito. “Bueno, aquí son 400 y afuera son 50; así que chicos encárguense ustedes mismo de poner las cosas…” se parece mucho a una incitación a la violencia.
Así como, desde luego, resulta una provocación concentrarse a las afueras de un foro a dar gritos de descontento. Y es, y sin ninguna duda, ejecutar violencia el arremeter con gases lacrimógenos, toletes, y golpes contra los estudiantes, por parte de las fuerzas de seguridad y la policía.
Los hechos de violencia son absolutamente pesquisables y de oficio, y también la identificación de los incitadores. Y, con mayor razón cuando se anuncia que este es solo el inicio, pues hay que ponerle fin.
Jeff se desvanece con la bandera
Jeff se desvanece con la bandera
La televisión indaga en la sensibilidad de los deportistas para incrementar sus audiencias.
A esa conclusión se puede llegar con la sola revisión de las reseñas que se presentan de la participación de los deportistas ecuatorianos en Beijin.
En las imágenes que más se muestran de Jéferson Pérez se reiteran aquellas escenas que muestran dolor, sus desvanecimientos en competencia, sus muestras de cansancio y, por fin su desmayo cobijado por la bandera nacional.
La insistencia en mostrar el dolor se extiende también a otros actores de Beijín. El brazo dislocado del levantador polaco se ha mostrado en todos los resúmenes y se ha colocado la imagen en los anuncios promocionales de las reseñas entre competencias. Un presentador de televisión se quejó porque los asistentes de la prueba colocaron banderines como barrera de protección entre las cámaras de televisión y el cuerpo del infortunado deportista que se quejaba de dolor.
Los reporteros de televisión no pierden oportunidad de poner en evidencia su interés por acudir a la estrategia de afectar la sensibilidad de los deportistas con el único propósito de llevarles al borde de las lágrimas. Es que para el programa Día Día, constituye ese recurso una obsesión. El domingo se miró y escuchó la insistencia del reportero con la levantadora Alexandra Escobar, quien abandonaba la competencia luego de caer en uno de los intentos por levantar pesos más allá de sus marcas habituales. Por tres veces el reportero le insiste en preguntas como: “abandonas triste la competencia, “tienes deseos de llorar”, “qué le vas a decir a tu hijito a quien le prometiste ganar”. Hasta que finalmente consigue lo que quiere: las lágrimas y el llanto de la deportista que el camarógrafo multiplica con un acercamiento de primer plano.
El espectáculo televisivo se completa con muestras de los estados emotivos más intensos tanto de deportistas como de presentadores de televisión quienes ahogan sus voces en muestras de emoción y llanto. Estados que el presentador, Vito Muñoz, interpreta como un estado en que su trabajo lo hace con el corazón y no con la cabeza. La pregunta es que si en algún momento los presentadores se preguntan cuándo su trabajo responde a una reflexión meditada y sensata y cuánto del trabajo real que muestran obedece al sólo interés por ganar audiencias y a cualquier costo, hasta de la sensibilidad de los protagonistas y sus públicos.
También puede ser leido en: http://lineaurbana.es.tl/Jeef-se-desvanece%2Cla-TV-lo-muestra.htm
La televisión indaga en la sensibilidad de los deportistas para incrementar sus audiencias.
A esa conclusión se puede llegar con la sola revisión de las reseñas que se presentan de la participación de los deportistas ecuatorianos en Beijin.
En las imágenes que más se muestran de Jéferson Pérez se reiteran aquellas escenas que muestran dolor, sus desvanecimientos en competencia, sus muestras de cansancio y, por fin su desmayo cobijado por la bandera nacional.
La insistencia en mostrar el dolor se extiende también a otros actores de Beijín. El brazo dislocado del levantador polaco se ha mostrado en todos los resúmenes y se ha colocado la imagen en los anuncios promocionales de las reseñas entre competencias. Un presentador de televisión se quejó porque los asistentes de la prueba colocaron banderines como barrera de protección entre las cámaras de televisión y el cuerpo del infortunado deportista que se quejaba de dolor.
Los reporteros de televisión no pierden oportunidad de poner en evidencia su interés por acudir a la estrategia de afectar la sensibilidad de los deportistas con el único propósito de llevarles al borde de las lágrimas. Es que para el programa Día Día, constituye ese recurso una obsesión. El domingo se miró y escuchó la insistencia del reportero con la levantadora Alexandra Escobar, quien abandonaba la competencia luego de caer en uno de los intentos por levantar pesos más allá de sus marcas habituales. Por tres veces el reportero le insiste en preguntas como: “abandonas triste la competencia, “tienes deseos de llorar”, “qué le vas a decir a tu hijito a quien le prometiste ganar”. Hasta que finalmente consigue lo que quiere: las lágrimas y el llanto de la deportista que el camarógrafo multiplica con un acercamiento de primer plano.
El espectáculo televisivo se completa con muestras de los estados emotivos más intensos tanto de deportistas como de presentadores de televisión quienes ahogan sus voces en muestras de emoción y llanto. Estados que el presentador, Vito Muñoz, interpreta como un estado en que su trabajo lo hace con el corazón y no con la cabeza. La pregunta es que si en algún momento los presentadores se preguntan cuándo su trabajo responde a una reflexión meditada y sensata y cuánto del trabajo real que muestran obedece al sólo interés por ganar audiencias y a cualquier costo, hasta de la sensibilidad de los protagonistas y sus públicos.
También puede ser leido en: http://lineaurbana.es.tl/Jeef-se-desvanece%2Cla-TV-lo-muestra.htm
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