Anoche escuché tres lecciones sobre civismo
Nos enseñaron que civismo es el respeto a los símbolos de la patria. Esos son: el Escudo, la Bandera y el Himno Nacional.
Confieso que tuve que recurrir al diccionario para cerciorarme del significado de civismo. Larousse, define a la palabra como: “Celo por las instituciones e intereses de la patria. 2. Calidad de buen ciudadano. 3. Calidad de cortés y educado”.
La primera lección, fue la de una persona que está enojada con la actitud del periodista Félix Narváez, a quien acusa de haber hecho pública su propia interpretación de los símbolos que la asambleísta, la cineasta Tania Hermida, hizo, en compañía de dos especialistas, de los cambios que se sugerían al Escudo Nacional.
Acusa a Narváez de errar al confundir un caracol con el espóndilus y los colores del arco iris con la bandera del movimiento político Pachakutik.
Una segunda lección, observa los cambios como un intento deliberado de desviar la atención, de los reales problemas de análisis de la Asamblea, y sustituirlos por algo etéreo y sin mayor importancia.
Atropello a la responsabilidad periodística o intencionalidad de distraer la atención de la opinión pública; una tercera lectura del tema lleva a pensar en un acto de llamar la atención y de provocar. Claro, dos estrategias que, muy bien, la cultivan quienes incursionan en la cinematografía.
Volviendo a las definiciones, allí algunas preguntas: ¿Hay intereses de la patria detrás de los símbolos colocados en los escudos?; ¿Está en duda la calidad de buenos ciudadanos de quienes proponen cambios de esos símbolos?, y, finalmente ¿Se puede ser cortés y educado al provocar la sensibilidad de la población con propuestas o interpretaciones que atañen a sus creencias y símbolos?
Siga lectura de tema relacionado en: http://lineaurbana.es.tl/Pol-e2-mica-por-el-Escudo.htm
sábado, 17 de mayo de 2008
martes, 13 de mayo de 2008
Invitados a especular sobre política local
Invitados a especular
En política puede ocurrir de todo. Hasta se puede especular sobre las tendencias y proyecciones del electorado ante las próximas elecciones. Con todo el marco de incertidumbre que se advierte, al no contar con las reglas el juego ni la fecha probable de las elecciones secundarias.
Confirmada la participación electoral del movimiento político, que al momento, ejerce el gobierno local. Confiados, desde luego, en esperar que se repita la tendencia mayoritaria del voto, en la figura política, y la ya larga presencia en contiendas electorales y en ejercicio del poder público de Marcelo Cabrera Palacios.
La segunda opción, es la participación de candidatos auspiciados por el partido de Gobierno. Alianza País, o Acuerdo País. Aquí se especula y se presume la participación del asambleísta Fernando Cordero; quien ya fue alcalde de Cuenca y quien fue derrotado en las urnas por Marcelo Cabrera. Otra posibilidad es la participación de Derlis Palacios: con un perfil relativamente nuevo en la arena política: como ex presidente del colegio de Ingenieros del Azuay; ex ministro de OO:PP y hoy encargado de la oficina de planificación del gobierno.
Hay, y también es una especulación, el que “quienquiera que fuere postulado por el partido de gobierno pueda recibir el favor popular”. Como una secuencia de reproducción de las preferencias de la pasada elección presidencial; lo que fue la votación para representantes a la Asamblea Constituyente, y en el futuro para las representaciones seccionales.
No hay que olvidar que, también, en Cuenca y en el Azuay, los partidos Sociedad Patriótica, Prian, Social Cristiano, MPD y otros han recibido importantes registros de votantes, en elecciones pasadas.
Se puede hablar de esa tendencia de los votantes, pero bajo el riesgo de equivocarse; pues, no siempre el voto se ha producido con esa lógica.
El próximo proceso electoral se producirá en un ambiente de aprobación del nuevo texto constitucional. En una campaña que se presentará en un marco de antagonismo, en el cual se colocará al electorado en la disyuntiva polarizada, entre el Sí y el No.
Un electorado inteligente
El escenario político aún es imprevisible.
Habría que preguntarse ¿cómo se encuentra el electorado? Y eso nos lleva a preguntarnos si acaso la opinión pública en Cuenca ha construido, como ejemplo, una agenda política para las próximas elecciones.
Tomados los ciudadanos por sorpresa, como han sido las tónicas de los últimos procesos de elección popular; se espera solamente el cumplimiento de supuestos.
La agenda debe ser interpretada, no solo de preferencias de los votantes, sino como intereses de gobernabilidad y temas relevantes de responsabilidades asignadas a los organismos seccionales. Ese es un aspecto que debe tomarse en consideración.
También, y como ejemplo: en un sondeo de agenda pública efectuado por 26 estudiantes del sexto ciclo de la Escuela de Comunicación Social, de la Universidad de Cuenca; se estableció que son temas de interés de la ciudadanía, en Cuenca, en primer lugar: aspectos de la economía familiar; seguidos de los cuidados de salud, la seguridad ciudadana, la delincuencia y el consumo de licor.
El sondeo no solamente indagó problemáticas; el interés académico estudiantil consideró relevante recavar en temas de agenda pública relacionada con aspectos positivos y que brindan felicidad a los ciudadanos de Cuenca: y los resultados apuntaron: en primer lugar, desde luego, en la seguridad económica.
Y le siguieron: el esparcimiento, seguridad en los espacios públicos urbanos, apertura de los espacios culturales.
Algo importante “La práctica de actividades deportivas y de recreación.
Las preguntas que surgen y que todavía no son respondidas son:
La ciudad, las políticas de los gobiernos locales, seccionales ¿ofrecen esas posibilidades a los ciudadanos? Tanto las que respondan a sus preocupaciones; como aquellas que le permitirían ser felices.
Esa agenda pública mínima, obtenida por un interés académico en la formación de futuros comunicadores sociales, ¿está siendo, o es percibida por los medios de comunicación, por los sectores organizados, por los movimientos y partidos políticos, por quienes aspiran a ser y a hacer gobierno en la ciudad y la provincia?
Esto nos lleva entonces a la necesidad impostergable y emergente de construir agenda ciudadana, agenda pública; para una vez estructurada, desde los actores, exigir a los políticos su compromiso de cumplimiento.
Una agenda gestionada, propuesta desde los ciudadanos. Y, además, con el convencimiento de obtener de los aspirantes a cargos de elección popular una garantía de continuidad de los programas, con participación ciudadana.
Garantías para su cumplimiento: Que instancias o quienes deben garantizar estos procesos: los medios de comunicación, la academia (que desde su misión crítica) como, con absoluta convicción advertía el Dr. Gustavo Vega esta misma semana; los sectores organizados, las veedurías ciudadanas; los observatorios. Y, sobre todo, la transparencia, los valores, la ética. “No hay mejor desinfectante que la luz del sol”, dijo alguna vez alguna persona con sabiduría. Y en este caso, en particular, se convertiría en una exigencia necesaria.
Wilson Gárate
10 de mayo de 2008
Charla preparada para el programa Voces de la Ciudad, de Radio Ondas Azuayas.
En política puede ocurrir de todo. Hasta se puede especular sobre las tendencias y proyecciones del electorado ante las próximas elecciones. Con todo el marco de incertidumbre que se advierte, al no contar con las reglas el juego ni la fecha probable de las elecciones secundarias.
Confirmada la participación electoral del movimiento político, que al momento, ejerce el gobierno local. Confiados, desde luego, en esperar que se repita la tendencia mayoritaria del voto, en la figura política, y la ya larga presencia en contiendas electorales y en ejercicio del poder público de Marcelo Cabrera Palacios.
La segunda opción, es la participación de candidatos auspiciados por el partido de Gobierno. Alianza País, o Acuerdo País. Aquí se especula y se presume la participación del asambleísta Fernando Cordero; quien ya fue alcalde de Cuenca y quien fue derrotado en las urnas por Marcelo Cabrera. Otra posibilidad es la participación de Derlis Palacios: con un perfil relativamente nuevo en la arena política: como ex presidente del colegio de Ingenieros del Azuay; ex ministro de OO:PP y hoy encargado de la oficina de planificación del gobierno.
Hay, y también es una especulación, el que “quienquiera que fuere postulado por el partido de gobierno pueda recibir el favor popular”. Como una secuencia de reproducción de las preferencias de la pasada elección presidencial; lo que fue la votación para representantes a la Asamblea Constituyente, y en el futuro para las representaciones seccionales.
No hay que olvidar que, también, en Cuenca y en el Azuay, los partidos Sociedad Patriótica, Prian, Social Cristiano, MPD y otros han recibido importantes registros de votantes, en elecciones pasadas.
Se puede hablar de esa tendencia de los votantes, pero bajo el riesgo de equivocarse; pues, no siempre el voto se ha producido con esa lógica.
El próximo proceso electoral se producirá en un ambiente de aprobación del nuevo texto constitucional. En una campaña que se presentará en un marco de antagonismo, en el cual se colocará al electorado en la disyuntiva polarizada, entre el Sí y el No.
Un electorado inteligente
El escenario político aún es imprevisible.
Habría que preguntarse ¿cómo se encuentra el electorado? Y eso nos lleva a preguntarnos si acaso la opinión pública en Cuenca ha construido, como ejemplo, una agenda política para las próximas elecciones.
Tomados los ciudadanos por sorpresa, como han sido las tónicas de los últimos procesos de elección popular; se espera solamente el cumplimiento de supuestos.
La agenda debe ser interpretada, no solo de preferencias de los votantes, sino como intereses de gobernabilidad y temas relevantes de responsabilidades asignadas a los organismos seccionales. Ese es un aspecto que debe tomarse en consideración.
También, y como ejemplo: en un sondeo de agenda pública efectuado por 26 estudiantes del sexto ciclo de la Escuela de Comunicación Social, de la Universidad de Cuenca; se estableció que son temas de interés de la ciudadanía, en Cuenca, en primer lugar: aspectos de la economía familiar; seguidos de los cuidados de salud, la seguridad ciudadana, la delincuencia y el consumo de licor.
El sondeo no solamente indagó problemáticas; el interés académico estudiantil consideró relevante recavar en temas de agenda pública relacionada con aspectos positivos y que brindan felicidad a los ciudadanos de Cuenca: y los resultados apuntaron: en primer lugar, desde luego, en la seguridad económica.
Y le siguieron: el esparcimiento, seguridad en los espacios públicos urbanos, apertura de los espacios culturales.
Algo importante “La práctica de actividades deportivas y de recreación.
Las preguntas que surgen y que todavía no son respondidas son:
La ciudad, las políticas de los gobiernos locales, seccionales ¿ofrecen esas posibilidades a los ciudadanos? Tanto las que respondan a sus preocupaciones; como aquellas que le permitirían ser felices.
Esa agenda pública mínima, obtenida por un interés académico en la formación de futuros comunicadores sociales, ¿está siendo, o es percibida por los medios de comunicación, por los sectores organizados, por los movimientos y partidos políticos, por quienes aspiran a ser y a hacer gobierno en la ciudad y la provincia?
Esto nos lleva entonces a la necesidad impostergable y emergente de construir agenda ciudadana, agenda pública; para una vez estructurada, desde los actores, exigir a los políticos su compromiso de cumplimiento.
Una agenda gestionada, propuesta desde los ciudadanos. Y, además, con el convencimiento de obtener de los aspirantes a cargos de elección popular una garantía de continuidad de los programas, con participación ciudadana.
Garantías para su cumplimiento: Que instancias o quienes deben garantizar estos procesos: los medios de comunicación, la academia (que desde su misión crítica) como, con absoluta convicción advertía el Dr. Gustavo Vega esta misma semana; los sectores organizados, las veedurías ciudadanas; los observatorios. Y, sobre todo, la transparencia, los valores, la ética. “No hay mejor desinfectante que la luz del sol”, dijo alguna vez alguna persona con sabiduría. Y en este caso, en particular, se convertiría en una exigencia necesaria.
Wilson Gárate
10 de mayo de 2008
Charla preparada para el programa Voces de la Ciudad, de Radio Ondas Azuayas.
lunes, 14 de abril de 2008
Consultas necesarias al profesor Javier Darío Restrepo
Consultorio Ético con Javier Darío Restrepo
Wilson Gárate Andrade, Universidad de Cuenca, Ecuador 3/21/2008 Consulta 849.
El diario El Tiempo publicó una foto que debió rectificar porque la información dada era falsa. ¿Cómo interpretar esto desde la ética?
Respuesta
En los análisis hechos en Colombia sobre este error, se han destacado los siguientes puntos:
1. El incorrecto manejo de las fuentes. El periodista le concedió a su fuente ( un vocero de la Policía) una credibilidad que no se le debe conceder a nadie. En efecto, recibió su material sin comprobación alguna, por ejemplo, de algún funcionario de la embajada ecuatoriana. Sin embargo, al tratarse de una foto en que los rasgos de los dos personajes son semejantes, la equivocación del periódico es explicable aunque de ninguna manera justificable. Es un mandato de excelencia, por tanto un valor ético, hacer lo humanamente posible para entregar la verdad de los hechos.
2. Fue insuficiente la valoración de la importancia de la foto y de las consecuencias políticas de su publicación, en el día mismo en que se reunían los cancilleres en Washington. En esta oportunidad fue palpable el error que representa no medir con cuidado los efectos de una publicación periodística. Preguntarse sobre la oportunidad periodística de una foto es sólo el comienzo; deben valorarse sus efectos, sobre todo cuando se trata de asuntos sensibles como la relación en crisis de dos gobiernos.
3. También se anotó la posible toma de partido del periodista, del editor o de quienes hayan decidido la publicación. En efecto, una primera lectura deja entender que se trataba de respaldar la posición colombiana en su disputa con Ecuador, y de proporcionarle armas a la cancillería colombiana, actitud propiciada por una posición nacionalista que siempre es mala consejera para los periodistas en este y en cualquier conflicto. La tarea del periodista es la de servir a los lectores- que pueden ser colombianos, ecuatorianos, chilenos o chinos- con la verdad de los hechos, tal como es posible obtenerla dentro de sus capacidades.
Asumir una posición nacionalista es adoptar las técnicas y puntos de vista de un propagandista, que solo ve las cualidades del producto que promueve y silencia sus defectos. El periodista da a conocer lo uno y lo otro. Finalmente: todo lo que se ha anotado hasta aquí, es posible verlo y decirlo a posteriori, igual que los estrategas de escritorio, hábiles para describir cualquier batalla perfecta, cuando todo ha concluido y desde sitio seguro. Es posible que cualquiera de nosotros en las condiciones de los periodistas de El Tiempo involucrados en el episodio, hubiéramos cometido el mismo error. Lo importante y útil es aprender de ese error ajeno para no reproducirlo en el futuro, cuando se den condiciones similares. Que pueden darse.
Referencia Bibliográfica
En realidad el personaje de la fotografía no es el ministro Larrea, sino el dirigente comunista argentino Patricio Etchegaray, como quedó establecido ayer, cuando ya la publicación se había difundido ampliamente. Un error lamentable, que reconocemos sin vacilar y que, más allá de El Tiempo, afecta la credibilidad de la causa colombiana en el debate diplomático de la OEA y las múltiples informaciones, varias de ellas comprobadas, encontradas en los computadores de las FARC.
El tema, además, apunta a una cuestión de fondo del periodismo; la relación con las fuentes y la atribución de las informaciones. La fotografía procede del computador del guerrillero. El parecido con el ministro ecuatoriano es notable. . La foto fue entregada de manera no oficial (y precipitada, pues el material era aún objeto de investigación, lo que no se dijo al periódico) por la Policía. Y fue esa fuente la que identificó al ministro como el personaje fotografiado. Pero más allá de las intenciones de la fuente al entregar la foto y de sus eventuales repercusiones políticas hacia la reunión de la OEA, este diario falló en sus procedimientos de verificación (una cosa es un parecido, otra cosa es que se trate de la persona en cuestión) y falló al no atribuir claramente la información a la fuente, en lugar de asumirla como propia.
Un doble error que afecta la credibilidad del periódico y que nos obliga a reforzar los mecanismos internos de verificación y control para que esto no vuelva a ocurrir. Y que nos lleva a pedir, desde este espacio, excusas al ministro Gustavo Larrea y al gobierno de Ecuador. (Del editorial “La foto que no era” publicado por El Tiempo de Bogotá el 18 de marzo de 2008.)
Segunda consulta
Consultorio Ético con Javier Darío Restrepo
Wilson Gárate Andrade, Universidad de Cuenca, Ecuador 3/21/2008 Consulta 847.
En el conflicto que superaron Ecuador y Colombia los medios y periodistas de cada país orientaron sus discursos en la misma dirección de los mandatarios respectivos. No hubo el punto medio aristotélico. ¿Hubo algo reñido con la ética en ese comportamiento?
Respuesta
Quiero recordar inicialmente que la ética es un deber ser de las personas y de su ejercicio profesional. No es un reglamento, ni un manual de comportamiento; es una voluntad de llegar a un ejercicio personal y profesional de excelencia. Desde este punto de vista el comportamiento mencionado no es de excelencia. En efecto: la independencia aparece como un ideal para la actividad del periodista.
Si se la aplica en situaciones como esta, le señala al reportero la necesidad de mantener distancia respecto del poder, cualquiera que él sea, y de estar cercano al lector y, a través de él, a toda la sociedad.. Se trata de comunicarle a esta sociedad un conocimiento suficiente para participar y decidir en libertad. Ese conocimiento tropieza con obstáculos graves en situaciones como esta, porque aparece una fuerte tendencia hacia los nacionalismos hirsutos que son los que inspiran la idea de “con mi patria, con razón o sin ella,” Que inspira todas las heterofobias y xenofobias. Esta clase de nacionalismo impone una mirada heterofóbica de los hechos, desde el sentimiento y no desde la inteligencia; propicia reacciones emotivas e irracionales, que son las que se descubren en el fondo de las grandes equivocaciones históricas de las sociedades porque velan la visión serena e inteligente de la realidad.
Al periodista le corresponde la misión de dar ese conocimiento y, por tanto, es su deber mantener el equilibrio o justo medio entre los polos en conflicto. Desde ese justo medio él puede tener una visión de conjunto, no enturbiada por la pasión, sino iluminada por la voluntad de servir al bien de todos.
Referencia Bibliográfica
La heterofobia, es decir, la desconfianza, el miedo y hasta el odio contra todos los que no pertenecen a nuestro grupo- hunde sus raíces en mecanismos atávicos de socialización, cuando la pertenencia a un grupo implicaba ante todo hostilidad frente a quienes no eran de la tribu, o no esan como los de la tribu deben ser.
Lo que en su día fue un impulso útil para las formas primitivas de sociedad humana, hoy se ha convertido en algo que corresponde a primitivismo colectivo dentro de la sociedad moderna, es decir, una enfermedad moral. Lo característico de nuestras sociedades actuales es el reconocimiento de la pluralidad de los grupos y de la autonomía de los individuos.
La organización moderna de las sociedades ya no se considera como prolongación institucional de una entidad colectiva “natural” anterior, llámese pueblo, nación o como fuere, sino como la armonización pactada (convencional) de grupos previos que deponen sus antagonismos por la fuerza del derecho y por el derecho de la fuerza y se avienen al útil artificio de formar una unidad superior.” Fernando Savater. Diccionario Filosófico. Planeta, Bogotá 2000. pp 166, 167.
Wilson Gárate Andrade, Universidad de Cuenca, Ecuador 3/21/2008 Consulta 849.
El diario El Tiempo publicó una foto que debió rectificar porque la información dada era falsa. ¿Cómo interpretar esto desde la ética?
Respuesta
En los análisis hechos en Colombia sobre este error, se han destacado los siguientes puntos:
1. El incorrecto manejo de las fuentes. El periodista le concedió a su fuente ( un vocero de la Policía) una credibilidad que no se le debe conceder a nadie. En efecto, recibió su material sin comprobación alguna, por ejemplo, de algún funcionario de la embajada ecuatoriana. Sin embargo, al tratarse de una foto en que los rasgos de los dos personajes son semejantes, la equivocación del periódico es explicable aunque de ninguna manera justificable. Es un mandato de excelencia, por tanto un valor ético, hacer lo humanamente posible para entregar la verdad de los hechos.
2. Fue insuficiente la valoración de la importancia de la foto y de las consecuencias políticas de su publicación, en el día mismo en que se reunían los cancilleres en Washington. En esta oportunidad fue palpable el error que representa no medir con cuidado los efectos de una publicación periodística. Preguntarse sobre la oportunidad periodística de una foto es sólo el comienzo; deben valorarse sus efectos, sobre todo cuando se trata de asuntos sensibles como la relación en crisis de dos gobiernos.
3. También se anotó la posible toma de partido del periodista, del editor o de quienes hayan decidido la publicación. En efecto, una primera lectura deja entender que se trataba de respaldar la posición colombiana en su disputa con Ecuador, y de proporcionarle armas a la cancillería colombiana, actitud propiciada por una posición nacionalista que siempre es mala consejera para los periodistas en este y en cualquier conflicto. La tarea del periodista es la de servir a los lectores- que pueden ser colombianos, ecuatorianos, chilenos o chinos- con la verdad de los hechos, tal como es posible obtenerla dentro de sus capacidades.
Asumir una posición nacionalista es adoptar las técnicas y puntos de vista de un propagandista, que solo ve las cualidades del producto que promueve y silencia sus defectos. El periodista da a conocer lo uno y lo otro. Finalmente: todo lo que se ha anotado hasta aquí, es posible verlo y decirlo a posteriori, igual que los estrategas de escritorio, hábiles para describir cualquier batalla perfecta, cuando todo ha concluido y desde sitio seguro. Es posible que cualquiera de nosotros en las condiciones de los periodistas de El Tiempo involucrados en el episodio, hubiéramos cometido el mismo error. Lo importante y útil es aprender de ese error ajeno para no reproducirlo en el futuro, cuando se den condiciones similares. Que pueden darse.
Referencia Bibliográfica
En realidad el personaje de la fotografía no es el ministro Larrea, sino el dirigente comunista argentino Patricio Etchegaray, como quedó establecido ayer, cuando ya la publicación se había difundido ampliamente. Un error lamentable, que reconocemos sin vacilar y que, más allá de El Tiempo, afecta la credibilidad de la causa colombiana en el debate diplomático de la OEA y las múltiples informaciones, varias de ellas comprobadas, encontradas en los computadores de las FARC.
El tema, además, apunta a una cuestión de fondo del periodismo; la relación con las fuentes y la atribución de las informaciones. La fotografía procede del computador del guerrillero. El parecido con el ministro ecuatoriano es notable. . La foto fue entregada de manera no oficial (y precipitada, pues el material era aún objeto de investigación, lo que no se dijo al periódico) por la Policía. Y fue esa fuente la que identificó al ministro como el personaje fotografiado. Pero más allá de las intenciones de la fuente al entregar la foto y de sus eventuales repercusiones políticas hacia la reunión de la OEA, este diario falló en sus procedimientos de verificación (una cosa es un parecido, otra cosa es que se trate de la persona en cuestión) y falló al no atribuir claramente la información a la fuente, en lugar de asumirla como propia.
Un doble error que afecta la credibilidad del periódico y que nos obliga a reforzar los mecanismos internos de verificación y control para que esto no vuelva a ocurrir. Y que nos lleva a pedir, desde este espacio, excusas al ministro Gustavo Larrea y al gobierno de Ecuador. (Del editorial “La foto que no era” publicado por El Tiempo de Bogotá el 18 de marzo de 2008.)
Segunda consulta
Consultorio Ético con Javier Darío Restrepo
Wilson Gárate Andrade, Universidad de Cuenca, Ecuador 3/21/2008 Consulta 847.
En el conflicto que superaron Ecuador y Colombia los medios y periodistas de cada país orientaron sus discursos en la misma dirección de los mandatarios respectivos. No hubo el punto medio aristotélico. ¿Hubo algo reñido con la ética en ese comportamiento?
Respuesta
Quiero recordar inicialmente que la ética es un deber ser de las personas y de su ejercicio profesional. No es un reglamento, ni un manual de comportamiento; es una voluntad de llegar a un ejercicio personal y profesional de excelencia. Desde este punto de vista el comportamiento mencionado no es de excelencia. En efecto: la independencia aparece como un ideal para la actividad del periodista.
Si se la aplica en situaciones como esta, le señala al reportero la necesidad de mantener distancia respecto del poder, cualquiera que él sea, y de estar cercano al lector y, a través de él, a toda la sociedad.. Se trata de comunicarle a esta sociedad un conocimiento suficiente para participar y decidir en libertad. Ese conocimiento tropieza con obstáculos graves en situaciones como esta, porque aparece una fuerte tendencia hacia los nacionalismos hirsutos que son los que inspiran la idea de “con mi patria, con razón o sin ella,” Que inspira todas las heterofobias y xenofobias. Esta clase de nacionalismo impone una mirada heterofóbica de los hechos, desde el sentimiento y no desde la inteligencia; propicia reacciones emotivas e irracionales, que son las que se descubren en el fondo de las grandes equivocaciones históricas de las sociedades porque velan la visión serena e inteligente de la realidad.
Al periodista le corresponde la misión de dar ese conocimiento y, por tanto, es su deber mantener el equilibrio o justo medio entre los polos en conflicto. Desde ese justo medio él puede tener una visión de conjunto, no enturbiada por la pasión, sino iluminada por la voluntad de servir al bien de todos.
Referencia Bibliográfica
La heterofobia, es decir, la desconfianza, el miedo y hasta el odio contra todos los que no pertenecen a nuestro grupo- hunde sus raíces en mecanismos atávicos de socialización, cuando la pertenencia a un grupo implicaba ante todo hostilidad frente a quienes no eran de la tribu, o no esan como los de la tribu deben ser.
Lo que en su día fue un impulso útil para las formas primitivas de sociedad humana, hoy se ha convertido en algo que corresponde a primitivismo colectivo dentro de la sociedad moderna, es decir, una enfermedad moral. Lo característico de nuestras sociedades actuales es el reconocimiento de la pluralidad de los grupos y de la autonomía de los individuos.
La organización moderna de las sociedades ya no se considera como prolongación institucional de una entidad colectiva “natural” anterior, llámese pueblo, nación o como fuere, sino como la armonización pactada (convencional) de grupos previos que deponen sus antagonismos por la fuerza del derecho y por el derecho de la fuerza y se avienen al útil artificio de formar una unidad superior.” Fernando Savater. Diccionario Filosófico. Planeta, Bogotá 2000. pp 166, 167.
sábado, 26 de enero de 2008
Puja política en la Nueva de Octubre
Nebot, puso el pecho y Correa, los fondos
El líder socialcristiano se anotó un triunfo en la revancha del pasado día 24.
Colocó en la avenida Nueva de Octubre y el Malecón 150.000 personas, recorrió diez cuadras escuchando vítores, se encaramó en una tarima y gritó.
Sus gritos fueron amplificados con una potencia de 240.000 vatios, 70.000 más que los empleados en el concierto de Soda Stereo, su imagen se multiplicó en pantallas gigantes, para que sea vista por un mar de gente vestida de celeste y blanco.
La guayabera empapada por la llovizna y el calor del trópico, el orador la sujetó con sus manos y dejó ver su pecho descubierto y manifestó: que sobre él llevaba el escudo de Guayaquil.
Antes, la televisión había mostrado decenas de miles de afiches de la misma imagen, de un pecho descubierto caricaturizada en el personaje Juan Pueblo, el símbolo del Municipio de Guayaquil y con una similar a la expresión de indignación y coraje.
Interpretado por los medios (ECUAVISA) como el momento de mayor emoción del discurso, el extracto fue reproducido en los espacios de noticias de esa misma noche y en los del día siguiente.
El alarde de fuerza del reclamo dejó perplejo al gobierno: Correa, dejó ver un rostro compungido en la ceremonia religiosa que recordaba que ha pasado un año de la muerte de la ministra Guadalupe Larriva; y, solamente, atinó a hacer referencias en el discurso a "los mismos de siempre".
Fueron sus subalternos, quienes intentaron minimizar la expresión masiva en Guayaquil y la concentración en la avenida de Los Zhiris de Quito. Quienes se mostraron antes como agoreros de situaciones del caos valoraban el orden y la alegría en la protesta, y en la Constituyente se aprestaban a organizar la recepción del promotor de la marcha, quien anunció que la próxima concentración masiva será en Monstecristi.
Un gobierno, que inició y se mantuvo en su primer año con un arrollador respaldo popular. Ahora, carente de referentes para construir un desarrollo equitativo para todos los ecuatorianos ha centrado su mirada en Guayaquil, ciudad en la que ha creado, generado y robustecido; con provocación, a una oposición que cuenta con ventajas locales y el profundo orgullo del guayaquileñismo, construido al fragor del inmenso río Guayas. El resto del país, perplejo, ante la puesta en evidencia que en el Ecuador solo cuenta una política de reparto entre los dos polos de desarrollo, Guayaquil y Quito. Y eso lo confirman las propagandas televisivas, en las que el gobierno insiste con las palabras del mismo Nebot "que cumple con Guayaquil" y su ministro Patiño, ha salido a explicar en los medios masivos las cifras entregadas al Cabildo guayaquileño.
Wilson Gárate 26 de enero de 2008.
El líder socialcristiano se anotó un triunfo en la revancha del pasado día 24.
Colocó en la avenida Nueva de Octubre y el Malecón 150.000 personas, recorrió diez cuadras escuchando vítores, se encaramó en una tarima y gritó.
Sus gritos fueron amplificados con una potencia de 240.000 vatios, 70.000 más que los empleados en el concierto de Soda Stereo, su imagen se multiplicó en pantallas gigantes, para que sea vista por un mar de gente vestida de celeste y blanco.
La guayabera empapada por la llovizna y el calor del trópico, el orador la sujetó con sus manos y dejó ver su pecho descubierto y manifestó: que sobre él llevaba el escudo de Guayaquil.
Antes, la televisión había mostrado decenas de miles de afiches de la misma imagen, de un pecho descubierto caricaturizada en el personaje Juan Pueblo, el símbolo del Municipio de Guayaquil y con una similar a la expresión de indignación y coraje.
Interpretado por los medios (ECUAVISA) como el momento de mayor emoción del discurso, el extracto fue reproducido en los espacios de noticias de esa misma noche y en los del día siguiente.
El alarde de fuerza del reclamo dejó perplejo al gobierno: Correa, dejó ver un rostro compungido en la ceremonia religiosa que recordaba que ha pasado un año de la muerte de la ministra Guadalupe Larriva; y, solamente, atinó a hacer referencias en el discurso a "los mismos de siempre".
Fueron sus subalternos, quienes intentaron minimizar la expresión masiva en Guayaquil y la concentración en la avenida de Los Zhiris de Quito. Quienes se mostraron antes como agoreros de situaciones del caos valoraban el orden y la alegría en la protesta, y en la Constituyente se aprestaban a organizar la recepción del promotor de la marcha, quien anunció que la próxima concentración masiva será en Monstecristi.
Un gobierno, que inició y se mantuvo en su primer año con un arrollador respaldo popular. Ahora, carente de referentes para construir un desarrollo equitativo para todos los ecuatorianos ha centrado su mirada en Guayaquil, ciudad en la que ha creado, generado y robustecido; con provocación, a una oposición que cuenta con ventajas locales y el profundo orgullo del guayaquileñismo, construido al fragor del inmenso río Guayas. El resto del país, perplejo, ante la puesta en evidencia que en el Ecuador solo cuenta una política de reparto entre los dos polos de desarrollo, Guayaquil y Quito. Y eso lo confirman las propagandas televisivas, en las que el gobierno insiste con las palabras del mismo Nebot "que cumple con Guayaquil" y su ministro Patiño, ha salido a explicar en los medios masivos las cifras entregadas al Cabildo guayaquileño.
Wilson Gárate 26 de enero de 2008.
sábado, 12 de enero de 2008
Otra vez los políticos en busca de los jóvenes
La derrota de Chavez en Venezuela dejó lecciones a los políticos.El Coronel no contó con los jóvenes para la aprobación de la reforma a la Constitución, hecha a su medida; y estos, los jóvenes, le dieron una lección de vida. Los estudiantes organizados votaron por el no y fue arrollador.La lección la aprendieron, tambien, los políticos en el Ecuador: Nebót, en Guayaquil, dice que la lucha de la autonomía es por dos sectores: los pobres y los jóvenes, de quienes se muestra como el salvador y el protector. Mientras, Correa, se apura en visitar las universidades. En Cuenca habló en el coliseo universitario de la dolarización con ejemplos de escuela: "Si su sueldo es de diez dólares y recibe diez dólares, le incrementan el 100 por ciento; si su sueldo es de 100 dólares y recibe diez, el aumento es del 10 por ciento". ¡Que genialidad en economía! y recibe aplausos, y vivas, de sus admiradoras y admiradores. También, estuvo en la Universidad Central en Quito, seguramente, con la misma suerte de genialidades. Se busca a los jóvenes. En donde están. Los polítios andan a la caza. Quizá, efecto de otra ruptura. Pues, la de los 25 ya tienen curules en la Asamblea.
Wilson Gárate
12 de enero de 2008
Wilson Gárate
12 de enero de 2008
sábado, 5 de enero de 2008
El oficio
El oficio: se refiere, claro, al que lo definió, García Márquez, como "el mejor oficio del mundo", el periodismo.
Sin embargo, este espacio tiene un propósito inicial, el de ampliar las posibilidades de intercambio de criterios de las discusiones de clases en el programa de maestría de Estudios Sociales, con mención en Comunicación que se dicta en la Universidad de Cuenca- Ecuador.
El primer debate surgió por nuestra propia naturaleza de comunicadores sociales y periodistas. Y fue el conocer si se requieren, o no, conocimientos de las teorías sociales y de la comunicación para el ejercicio del oficio periodístico.
Los puntos de vista divididos: la Universidad debe formar comunicólogos o periodistas. Si en último caso, toda persona tiene derecho al ejercicio de la expresión y a la labor dentro de los medios, sea cual fuere su profesión.
Hay muchas inquietudes sin respuesta: Formación en teorías sociales cuando han surgido carreras intermedias de adiestramiento práctico para cubrir demanda laboral en los medios, sobre todo, de radio y televisión.
En ese aprendizaje de destrezas que parece ser suficiente para llenar aspiraciones laborales se ofertan y se adquieren, sin ninguna mediación de consideraciones teóricas ni éticas. En otros casos, del adiestramiento son responsables los mismos medios, sobre la marcha y en el caminar del día a día.
Sin embargo, este espacio tiene un propósito inicial, el de ampliar las posibilidades de intercambio de criterios de las discusiones de clases en el programa de maestría de Estudios Sociales, con mención en Comunicación que se dicta en la Universidad de Cuenca- Ecuador.
El primer debate surgió por nuestra propia naturaleza de comunicadores sociales y periodistas. Y fue el conocer si se requieren, o no, conocimientos de las teorías sociales y de la comunicación para el ejercicio del oficio periodístico.
Los puntos de vista divididos: la Universidad debe formar comunicólogos o periodistas. Si en último caso, toda persona tiene derecho al ejercicio de la expresión y a la labor dentro de los medios, sea cual fuere su profesión.
Hay muchas inquietudes sin respuesta: Formación en teorías sociales cuando han surgido carreras intermedias de adiestramiento práctico para cubrir demanda laboral en los medios, sobre todo, de radio y televisión.
En ese aprendizaje de destrezas que parece ser suficiente para llenar aspiraciones laborales se ofertan y se adquieren, sin ninguna mediación de consideraciones teóricas ni éticas. En otros casos, del adiestramiento son responsables los mismos medios, sobre la marcha y en el caminar del día a día.
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