La crítica sobre el aborto se ha ubicado en los extremos
La crítica debe orientarse más hacia el punto medio. Han notado que cuando hacemos o escuchamos críticas, estas, casi siempre, mantienen puntos de vista desde los extremos.
Puedo mencionar un tema que está en las agendas diarias de los medios, el aborto.
El otro día Carlos Vera, le concedió a la asambleísta, Queirolo, una entrevista en la que esta persona criticaba los textos de educación sexual distribuidos por el Ministerio de Educación, que el mismo Vera se encargó de advertir que los criterios de la asambleista correspondían al más extremo “curuchupismo” (del Quichua conservador al extremo).
Basta una afirmación de Queirolo para coprobarlo “no le permitiría leer estos textos a mi hija adolescente (13 años) porque todavía no tiene porqué saber que existe la homosexualidad”. Vera le insistió que sí a los 15 años podrá saberlo. Queirolo no respondió.
El punto es que el tema vuelve, al día siguiente, a la agenda del noticiero estelar de ECUAVISA con una entrevista a un reconocido pediatra guayaquileño; quien inició su intervención con una advertencia: yo quiero dar mi criterio si apasionamientos ni a favor ni en contra del aborto. Su explicación fue, que toda la literatura revisada en sus 30 años y más de profesión médica y como docente universitario en Medicina ha conocido que se denomina aborto, a la terminación del embarazo antes de las 20 semanas.
Claro, a Vera no le gustan los entrevistados que contradicen lo que él ha asumido como verdad absoluta, refutó afirmando que ha escuchado a otro médico hablar de 10 semanas.
Además, en su afán de amonestar y contradecir al Ministro de Educación aseguró estar de acuerdo con aquel criterio que defiende “la vida desde la concepción”. Esa, parece ser, la posición más cómoda para quienes suelen hacer cálculos de popularidad (presentadores de televisión y políticos); pues, se le ha escuchado también mencionar al propio presidente Correa.
Estar a favor o en contra del aborto. En esa posición extrema adoptada por los políticos y algunos medios de comunicación, deja en el término medio a miles de adolescentes en una incertidumbre y en una indefinición mayor a la que puedan tener sobre cómo vivir su sexualidad y su misma existencia.
sábado, 31 de mayo de 2008
jueves, 29 de mayo de 2008
El ejercicio de la crítica ayuda a progresar
El ejercicio de la crítica ayuda a progresar
La intolerancia es el primer síntoma que evidencia comportamientos enfermos de autosuficiencia y de pretensiones totalitarias de los tiranos, inconsecuentes con la convivencia humana y respetuosa, propia de los nuevos tiempos.
Ese comportamiento que puede ser observado en las macro representaciones del poder y de los gobiernos; también se reproducen en aquellos entornos menores institucionales, organizacionales y en los medios.
Cuando esto ocurre, se empieza a escuchar la palabra, “crítica”, que se refiere a una especie de resistencia al desequilibrio emocional del aspirante a tirano o de sus capataces de turno, envilecidos en los pequeños espacios de poder que les conceden sus amos.
En tiempos de análisis de las libertades, de los derechos ciudadanos se empieza a escuchar con mayor frecuencia la palabra, crítica. ¿Es que acaso la crítica es un ejercicio de esas libertades? Sí, con seguridad lo es, y en una de las tantas acepciones que se le atribuye a la palabra libertad: entendido como ese estado que todos quisieran alcanzar y que muy pocos realmente logran comprender y compartir.
En ese marco, la crítica, con suficiencia de argumentos, Gustavo Vega, sugería, como necesaria, el propiciarla desde la academia, desde las Universidades; así como, Rubén Darío Buitrón, hacía propio de los medios de comunicación, en esa confrontación necesaria del periodista con los poderes, cualquiera fueran sus representaciones.
Sin embargo, la crítica, no es entendida como impulsora de cambios ni siquiera de puntos de vista contrarios, dirigidos a un mismo fin de superación y desarrollo. Y se llega a extremos de calificar la posición crítica como “insolencia y deslealtad”.
Cuanta razón tenía, Beaumarchais, al sostener que “sin libertad para criticar, no hay elogio halagador”; que es igual a lo que sostiene Virilio: “Sin crítica no hay progreso, solo condicionamiento, inmovilidad”, y, podemos agregar, que mientras se mantenga la intolerancia a la autocrítica dentro de los espacios de poder, gobierno y de los medios; sólo seguirán reproduciendo las conductas que los anquilosaron.
La intolerancia es el primer síntoma que evidencia comportamientos enfermos de autosuficiencia y de pretensiones totalitarias de los tiranos, inconsecuentes con la convivencia humana y respetuosa, propia de los nuevos tiempos.
Ese comportamiento que puede ser observado en las macro representaciones del poder y de los gobiernos; también se reproducen en aquellos entornos menores institucionales, organizacionales y en los medios.
Cuando esto ocurre, se empieza a escuchar la palabra, “crítica”, que se refiere a una especie de resistencia al desequilibrio emocional del aspirante a tirano o de sus capataces de turno, envilecidos en los pequeños espacios de poder que les conceden sus amos.
En tiempos de análisis de las libertades, de los derechos ciudadanos se empieza a escuchar con mayor frecuencia la palabra, crítica. ¿Es que acaso la crítica es un ejercicio de esas libertades? Sí, con seguridad lo es, y en una de las tantas acepciones que se le atribuye a la palabra libertad: entendido como ese estado que todos quisieran alcanzar y que muy pocos realmente logran comprender y compartir.
En ese marco, la crítica, con suficiencia de argumentos, Gustavo Vega, sugería, como necesaria, el propiciarla desde la academia, desde las Universidades; así como, Rubén Darío Buitrón, hacía propio de los medios de comunicación, en esa confrontación necesaria del periodista con los poderes, cualquiera fueran sus representaciones.
Sin embargo, la crítica, no es entendida como impulsora de cambios ni siquiera de puntos de vista contrarios, dirigidos a un mismo fin de superación y desarrollo. Y se llega a extremos de calificar la posición crítica como “insolencia y deslealtad”.
Cuanta razón tenía, Beaumarchais, al sostener que “sin libertad para criticar, no hay elogio halagador”; que es igual a lo que sostiene Virilio: “Sin crítica no hay progreso, solo condicionamiento, inmovilidad”, y, podemos agregar, que mientras se mantenga la intolerancia a la autocrítica dentro de los espacios de poder, gobierno y de los medios; sólo seguirán reproduciendo las conductas que los anquilosaron.
lunes, 26 de mayo de 2008
La cocultura EMO presentada como “peligrosa” en programa de televisión
El programa Día a Día ha mostrado como peligrosa a la cocultura, EMO, originada en una comunidad virtual de hi5 y constituida en moda juvenil.
El realizador indagó en la identificación EMO; se centró en el vestuario y en el sitio de Internet hi5. Para brindar la sensación de invesgación contactó a tres adolescentes de 15 y 16 años, en la red, y lo hizo como si los hubiese encontrado en otro planeta.
Les mostró sin rostro, sin advertir a los televidentes ninguna consideración de protección de identidad; como si los espectadores debieran, por su cuenta, deducir o conocer ese propósito.
Para completar los prejuicios contra la moda juvenil, entrevistó psicólogos y sociólogos, a quienes identificó como especialistas. Quienes no perdieron oportunidad para promocionar sus consultas con alertas a los padres de que los casos de imitación de conductas de la moda EMO fuese peligrosa y negativa en la formación de los jóvenes.
Eso fue reafirmado con extractos de textos de Internet, en los cuales se definen características de los EMO como “delgados, tristes y deprimidos”; como si la persona pudiera escoger el desarrollar semejante cuadro. Además, un caso de rasguños en el brazo de uno de sus entrevistados, anónimo, fue mostrado como indicador de conducta anormal y atentado a su propio cuerpo.
Un caso más en el que a los adolescentes se les muestra como ingenuos, violentos y anónimos.
Para finalizar, han insistido en la necesidad de la intervención profesional para asistir a los adolescentes que se identifiquen como EMO.
Tiene el programa y sus especialistas alguna confirmación científica, o al menos presunción documentada, para asegurar que las comunidades virtuales y, en particular la tendencia juvenil EMO tienen o generan influencia negativa sobre las personas, ¡ninguna!. Así como no tenían ninguna razón para ocultar la identidad y relacionar sus comportamientos con imágenes de agresiones entre grupos juveniles, que esas sí, con seguridad, han conmocionado a más de un espectador del programa.
El realizador indagó en la identificación EMO; se centró en el vestuario y en el sitio de Internet hi5. Para brindar la sensación de invesgación contactó a tres adolescentes de 15 y 16 años, en la red, y lo hizo como si los hubiese encontrado en otro planeta.
Les mostró sin rostro, sin advertir a los televidentes ninguna consideración de protección de identidad; como si los espectadores debieran, por su cuenta, deducir o conocer ese propósito.
Para completar los prejuicios contra la moda juvenil, entrevistó psicólogos y sociólogos, a quienes identificó como especialistas. Quienes no perdieron oportunidad para promocionar sus consultas con alertas a los padres de que los casos de imitación de conductas de la moda EMO fuese peligrosa y negativa en la formación de los jóvenes.
Eso fue reafirmado con extractos de textos de Internet, en los cuales se definen características de los EMO como “delgados, tristes y deprimidos”; como si la persona pudiera escoger el desarrollar semejante cuadro. Además, un caso de rasguños en el brazo de uno de sus entrevistados, anónimo, fue mostrado como indicador de conducta anormal y atentado a su propio cuerpo.
Un caso más en el que a los adolescentes se les muestra como ingenuos, violentos y anónimos.
Para finalizar, han insistido en la necesidad de la intervención profesional para asistir a los adolescentes que se identifiquen como EMO.
Tiene el programa y sus especialistas alguna confirmación científica, o al menos presunción documentada, para asegurar que las comunidades virtuales y, en particular la tendencia juvenil EMO tienen o generan influencia negativa sobre las personas, ¡ninguna!. Así como no tenían ninguna razón para ocultar la identidad y relacionar sus comportamientos con imágenes de agresiones entre grupos juveniles, que esas sí, con seguridad, han conmocionado a más de un espectador del programa.
viernes, 23 de mayo de 2008
¿Se debe renegar de la objetividad?
La tendencia a renegar de la objetividad, de la veracidad y de la imparcialidad en periodismo es una visión contagiada de la academia.
Rubén Darío Buitrón, periodista y escritor; el pasado jueves, en Cuenca, y ante un grupo de periodistas, ha propuesto renegar de la objetividad, la veracidad y la imparcialidad; en reemplazo de estas categorías, que han sostenido el análisis del periodismo en los medios masivos, ha propuesto la subjetividad, el ser críticos y el recoger criterios de verdad.
Y es que, Buitrón, interpreta objetividad como mentira e imparcialidad como arrogancia. “El periodista que afirma ser objetivo, decir la verdad y mantener imparcialidad, miente ¡eso es mentira! Porque eso ¡no existe!” recalcó ante los estudiantes, quienes han tomado notas, también, de su listado de recomendaciones para un manejo ético en los medios: equilibrio, honestidad, información libre de errores, pluralismo, apertura, veracidad, integridad, creatividad y otras cualidades y talentos que, por supuesto, deben cultivar y cuidar, todo el tiempo, el periodista y los medios.
El renegar de la objetividad, en ese empeño por alcanzar la verdad, es una tendencia que se originó en la academia, cuando teóricos, resistentes a la cosmovisión positiva y la aplicación de métodos empíricos propusieron como alternativa la visión subjetiva, aquella que indaga en las cualidades de los fenómenos, o de los hechos, la que reconoce que la interacción que se produce en el conocimiento es entre sujetos pensantes y no entre objetos y cosas. Otra posibilidad es la visión interpretativa y crítica. Pero Buitrón reniega también de la interpretación: afirmó que al periodista no le corresponde interpretar la realidad, sino mostrarla tal cual, en un juego de mediación entre los ciudadanos, las mayorías y el poder político. En una posición que la ubicó no contra el poder, pero sí frente a él.
La pregunta es: cómo se puede ser subjetivo y crítico, las categorías de Buitrón, sin la interpretación; cuando la condición de la subjetividad es la interpretación.
Una primera respuesta posible es dejar de caminar sobre los extremos; permitir esa flexibilidad que facilitaba el establecer el “punto medio” de la ética aristotélica. La objetividad y la subjetividad son maneras de ver el mundo, que facilitan conocerlo para poder explicarlo, predecir las consecuencias y establecer posibilidades de cambio. Formar periodistas con mentes lúcidas, capaces de establecer esas sutiles diferencias sí es emergente, como lo es, también, el que se cultive la razón suficiente para que el ejercicio de la interpretación y la crítica sea un aporte en el oficio.
Rubén Darío Buitrón, periodista y escritor; el pasado jueves, en Cuenca, y ante un grupo de periodistas, ha propuesto renegar de la objetividad, la veracidad y la imparcialidad; en reemplazo de estas categorías, que han sostenido el análisis del periodismo en los medios masivos, ha propuesto la subjetividad, el ser críticos y el recoger criterios de verdad.
Y es que, Buitrón, interpreta objetividad como mentira e imparcialidad como arrogancia. “El periodista que afirma ser objetivo, decir la verdad y mantener imparcialidad, miente ¡eso es mentira! Porque eso ¡no existe!” recalcó ante los estudiantes, quienes han tomado notas, también, de su listado de recomendaciones para un manejo ético en los medios: equilibrio, honestidad, información libre de errores, pluralismo, apertura, veracidad, integridad, creatividad y otras cualidades y talentos que, por supuesto, deben cultivar y cuidar, todo el tiempo, el periodista y los medios.
El renegar de la objetividad, en ese empeño por alcanzar la verdad, es una tendencia que se originó en la academia, cuando teóricos, resistentes a la cosmovisión positiva y la aplicación de métodos empíricos propusieron como alternativa la visión subjetiva, aquella que indaga en las cualidades de los fenómenos, o de los hechos, la que reconoce que la interacción que se produce en el conocimiento es entre sujetos pensantes y no entre objetos y cosas. Otra posibilidad es la visión interpretativa y crítica. Pero Buitrón reniega también de la interpretación: afirmó que al periodista no le corresponde interpretar la realidad, sino mostrarla tal cual, en un juego de mediación entre los ciudadanos, las mayorías y el poder político. En una posición que la ubicó no contra el poder, pero sí frente a él.
La pregunta es: cómo se puede ser subjetivo y crítico, las categorías de Buitrón, sin la interpretación; cuando la condición de la subjetividad es la interpretación.
Una primera respuesta posible es dejar de caminar sobre los extremos; permitir esa flexibilidad que facilitaba el establecer el “punto medio” de la ética aristotélica. La objetividad y la subjetividad son maneras de ver el mundo, que facilitan conocerlo para poder explicarlo, predecir las consecuencias y establecer posibilidades de cambio. Formar periodistas con mentes lúcidas, capaces de establecer esas sutiles diferencias sí es emergente, como lo es, también, el que se cultive la razón suficiente para que el ejercicio de la interpretación y la crítica sea un aporte en el oficio.
Encuentro de los medios fue espacio de confesión
El director de un medio de comunicación, en Cuenca, confesó haber recibido ofertas por 35.000 dólares, para que en los espacios de noticias del medio que dirige sean entrevistados candidatos de un mismo movimiento político; oferta, que por su puesto, rechazó por consideraciones éticas. Aunque el director no precisó quien hizo semejante oferta ni el argumento que evitó denunciarlo de manera pública; el hecho ejemplificó en el Primer encuentro de los medios de comunicación del Azuay, efectuado en Cuenca, los conflictos de intereses que entran en juego en esa estrecha relación que entablan los medios con la política y el poder económico.
Los directores de medios, invitados al foro, hablaron de responsabilidades, de libertad de expresión y de prensa, de trabajo profesional, de pluralidad; y, también, lo hicieron de sus intentos de marcar diferencias. Como el que persiguen los canales locales de televisión: Telerama en la búsqueda de acercar la programación a lo que es todavía su eslogan “canal cultural”, aunque las expresiones culturales que se difunden sean diferentes y distantes de lo local y se insista, como alternativa y ante la dificultad de definir “cultura local” por considerarla “elitista”, en el documental científico, ambiental, biográfico y tecnológico.
Unsión Televisión ha fundamentado su programación y políticas del medio en la ética y la moral. Su director participó de la redacción del código de ética para la Asociación de Canales de Televisión Ecuatoriana; aunque permanezca como letra muerta. En ese código, dijo Eduardo González, se censura el escándalo, el amarillismo, la distorsión y “la loca carrera de ganar audiencias”.
El Comité de ética de los canales de televisión también reflexiona, sobre la influencia que tiene todo lo que hacen y exhiben los medios masivos sobre la colectividad; y, están concientes, que solo será posible que las programaciones cambien cuando los medios estén dispuestos a escuchar a sus lectores, oyentes y televidentes.
Los directores de medios, invitados al foro, hablaron de responsabilidades, de libertad de expresión y de prensa, de trabajo profesional, de pluralidad; y, también, lo hicieron de sus intentos de marcar diferencias. Como el que persiguen los canales locales de televisión: Telerama en la búsqueda de acercar la programación a lo que es todavía su eslogan “canal cultural”, aunque las expresiones culturales que se difunden sean diferentes y distantes de lo local y se insista, como alternativa y ante la dificultad de definir “cultura local” por considerarla “elitista”, en el documental científico, ambiental, biográfico y tecnológico.
Unsión Televisión ha fundamentado su programación y políticas del medio en la ética y la moral. Su director participó de la redacción del código de ética para la Asociación de Canales de Televisión Ecuatoriana; aunque permanezca como letra muerta. En ese código, dijo Eduardo González, se censura el escándalo, el amarillismo, la distorsión y “la loca carrera de ganar audiencias”.
El Comité de ética de los canales de televisión también reflexiona, sobre la influencia que tiene todo lo que hacen y exhiben los medios masivos sobre la colectividad; y, están concientes, que solo será posible que las programaciones cambien cuando los medios estén dispuestos a escuchar a sus lectores, oyentes y televidentes.
martes, 20 de mayo de 2008
Alerta: La comunicación se analiza en la Asamblea
El siguiente es el texto que sobre los derechos a la Comunicación y la Información se analiza en la Asamblea Constituyente.
Me he permitido algunos comentarios. Usted, puede agregar otros.
De la comunicación
Art. Definición.- La comunicación es base de la democracia participativa y del buen vivir; un proceso social en constante construcción; es interacción social en libertad y permite el ejercicio y exigibilidad de los demás derechos.
Art.- Derechos a la comunicación.- Todas las personas[U1] en forma individual o colectiva, tienen derecho a:
1) Una comunicación libre, equitativa, diversa, participativa, deliberativa e incluyente,[U2] fundamental para el buen vivir; que exprese las necesidades, aspiraciones y demandas sociales.
2) El acceso universal y libre al uso y apropiación social de las nuevas tecnologías de información y comunicación, sin discriminación alguna y en función del desarrollo del conocimiento, de las capacidades y potencialidades.
3) La comunicación a través de lenguajes como señas, oralismo, sistema Braille y otros, producto de adelantos tecnológicos.[U3]
4) Comunicarse libremente desde la diversidad, por cualquier medio y espacio, con los símbolos y lenguas de las personas, pueblos y nacionalidades, incorporando nuevas tecnologías y otras formas alternativas de comunicación.
5) Crear y fortalecer medios alternativos y comunitarios que respeten y fomenten la libertad de expresión, en el ámbito de la interculturalidad, de conformidad con lo que establece la Constitución y la ley.[U4]
6) La asignación transparente y en igualdad de condiciones de las frecuencias del espectro electro magnético, con sujeción a lo establecido en la ley. [U5]
7) Participar en el control social de la comunicación, de conformidad con esta Constitución y la ley.
Art.- Derechos de los comunicadores.- Quienes informan o emiten sus opiniones a través de los medios de comunicación tienen derecho a la cláusula de conciencia, al secreto profesional y a la reserva de la fuente. Los derechos de autor serán respetados.
Los comunicadores tendrán derecho a acceder a toda clase de información y socializarla basándose en los principios de la ética profesional.[U6]
Art.- Derecho a la Información.- Todas las personas, en forma individual o colectiva, tienen derecho a:
1) Buscar y producir información, y socializarla asumiendo la responsabilidad posterior, respetando los derechos humanos y las garantías constitucionales.
2) Recibir, conocer y tener información verificada, oportuna, contextualizada, plural y sin censura previa, acerca de los temas, acontecimientos y procesos de interés general.
3) El libre acceso a la información generada en entidades públicas o privadas que manejen fondos del Estado o realicen funciones públicas; a su difusión sin reserva alguna, excepto por razones de seguridad nacional, intimidad de las personas o investigación de los delitos.[U7] En caso de violación a los derechos humanos, ninguna entidad pública negará la información.
Los archivos reservados por razones de seguridad nacional serán desclasificados luego de transcurridos 10 años. [U8]
Art.- El Estado controlará la emisión de publicidad y programas que induzcan a la violencia, e[U9] l racismo, la toxicomanía, el comercio sexual, el sexismo, la intolerancia religiosa o política y a todo cuanto afecte a los derechos fundamentales.
[U10] Art.- El Estado promueve y garantiza la creación de medios, formas y espacios públicos, privados, alternativos y comunitarios para la comunicación. Facilitará el acceso a la comunicación con prioridad a la población en condiciones especiales, como las personas con discapacidad, analfabetas, niños, niñas, adolescentes, jóvenes, adultos/as mayores y a quienes hablan lenguas ancestrales.
Art.- El Estado garantiza la distribución equitativa de las frecuencias del espectro radio eléctrico, entre los medios de comunicación públicos, privados y comunitarios, de conformidad con la ley. [U11]
Art.-El Estado impedirá la concentración y vinculación, directa o indirecta, de la propiedad de los medios de comunicación y del uso de las frecuencias de radio y televisión. [U12]
Art.- El Estado garantiza el acceso universal y el libre uso de las tecnologías de la información y comunicación, sin discriminación alguna.
Art.- El Estado garantiza el acceso y uso de todas las formas de comunicación visual, auditiva, sensorial y otras y, de los adelantos tecnológicos que permitan la inclusión de personas con discapacidad.
[U13]
Art.- El Estado, por razones de interés general, público o social, mediante ley, podrá establecer la creación o supresión de servicios públicos de telecomunicación, con o sin reserva total o parcial, pudiendo adoptar igualmente formas de gestión directas o indirectas. [U14]
El Estado garantizará que la prestación de estos servicios públicos se realice conforme a principios de eficiencia, responsabilidad, universalidad, accesibilidad, continuidad, calidad, equidad o gratuidad en las tarifas, de conformidad con la ley.[U15]
Transitoria: Las normas sobre servicios públicos y actividades económicas de interés general previstas en esta Constitución entrarán en vigencia a partir de su promulgación y se aplicarán, sin excepciones a los operadores económicos y concesionarios preexistentes. Las normas que regulen tales materias se mantendrán vigentes hasta tanto se proceda a su modificación, siempre que no contravengan lo dispuesto en esta Constitución.
*Los comentarios fueron hechos por Wilson Gárate, el 20 de mayo de 2008.
[U1]Falta una coma, después de personas.
[U2]Aquí es el punto y coma.
[U3]No comprendo el derecho. Me parece innecesario tipificarlo.
[U4]Demagogia.
[U5]Esto es suficiente: para qué hablar de transparencia e igualdad de condiciones. DEMAGOGIA.
[U6]Eso mismo advierten los convenios internacionales. Es urgente, que el Estado ecuatoriano se ratifique en la suscripción de los convenios y declaraciones internacionales. No puede ser atribución solo del Presidente de la República. La suscripción es en nombre del Estado.
[U7]Quién o quienes establecen razones de seguridad nacional. Es copia del artículo 81 actual. No cambia nada.
[U8]No deben haber archivos reservados. Eso es impunidad. No es transparencia.
[U9]a
[U10]Lo hará con este mismo articulado o se creará otro para esos controles.
[U11]Cuál será la medida de la equidad. Aquí hay problemas de interpretación. Acaso se pueden sumar otro sectores; como las Universidades, barrios, escuelas, gremios, etc.
[U12]Qué se proponen impedir. No comprendo.
[U13]Demagogos. Cómo podrán garantizarlo.
[U14]Que se elimine este artículo. Cómo se establecen las “razones de interés general, público o social”. Propio de los regímenes totalitarios.
[U15]Esto tampoco puede garantizarse desde este articulado. Se confunde el “servicio público de la comunicación” con la venta de energía eléctrica o de cualquier otro producto y servicio. Están en un error.
Me he permitido algunos comentarios. Usted, puede agregar otros.
De la comunicación
Art. Definición.- La comunicación es base de la democracia participativa y del buen vivir; un proceso social en constante construcción; es interacción social en libertad y permite el ejercicio y exigibilidad de los demás derechos.
Art.- Derechos a la comunicación.- Todas las personas[U1] en forma individual o colectiva, tienen derecho a:
1) Una comunicación libre, equitativa, diversa, participativa, deliberativa e incluyente,[U2] fundamental para el buen vivir; que exprese las necesidades, aspiraciones y demandas sociales.
2) El acceso universal y libre al uso y apropiación social de las nuevas tecnologías de información y comunicación, sin discriminación alguna y en función del desarrollo del conocimiento, de las capacidades y potencialidades.
3) La comunicación a través de lenguajes como señas, oralismo, sistema Braille y otros, producto de adelantos tecnológicos.[U3]
4) Comunicarse libremente desde la diversidad, por cualquier medio y espacio, con los símbolos y lenguas de las personas, pueblos y nacionalidades, incorporando nuevas tecnologías y otras formas alternativas de comunicación.
5) Crear y fortalecer medios alternativos y comunitarios que respeten y fomenten la libertad de expresión, en el ámbito de la interculturalidad, de conformidad con lo que establece la Constitución y la ley.[U4]
6) La asignación transparente y en igualdad de condiciones de las frecuencias del espectro electro magnético, con sujeción a lo establecido en la ley. [U5]
7) Participar en el control social de la comunicación, de conformidad con esta Constitución y la ley.
Art.- Derechos de los comunicadores.- Quienes informan o emiten sus opiniones a través de los medios de comunicación tienen derecho a la cláusula de conciencia, al secreto profesional y a la reserva de la fuente. Los derechos de autor serán respetados.
Los comunicadores tendrán derecho a acceder a toda clase de información y socializarla basándose en los principios de la ética profesional.[U6]
Art.- Derecho a la Información.- Todas las personas, en forma individual o colectiva, tienen derecho a:
1) Buscar y producir información, y socializarla asumiendo la responsabilidad posterior, respetando los derechos humanos y las garantías constitucionales.
2) Recibir, conocer y tener información verificada, oportuna, contextualizada, plural y sin censura previa, acerca de los temas, acontecimientos y procesos de interés general.
3) El libre acceso a la información generada en entidades públicas o privadas que manejen fondos del Estado o realicen funciones públicas; a su difusión sin reserva alguna, excepto por razones de seguridad nacional, intimidad de las personas o investigación de los delitos.[U7] En caso de violación a los derechos humanos, ninguna entidad pública negará la información.
Los archivos reservados por razones de seguridad nacional serán desclasificados luego de transcurridos 10 años. [U8]
Art.- El Estado controlará la emisión de publicidad y programas que induzcan a la violencia, e[U9] l racismo, la toxicomanía, el comercio sexual, el sexismo, la intolerancia religiosa o política y a todo cuanto afecte a los derechos fundamentales.
[U10] Art.- El Estado promueve y garantiza la creación de medios, formas y espacios públicos, privados, alternativos y comunitarios para la comunicación. Facilitará el acceso a la comunicación con prioridad a la población en condiciones especiales, como las personas con discapacidad, analfabetas, niños, niñas, adolescentes, jóvenes, adultos/as mayores y a quienes hablan lenguas ancestrales.
Art.- El Estado garantiza la distribución equitativa de las frecuencias del espectro radio eléctrico, entre los medios de comunicación públicos, privados y comunitarios, de conformidad con la ley. [U11]
Art.-El Estado impedirá la concentración y vinculación, directa o indirecta, de la propiedad de los medios de comunicación y del uso de las frecuencias de radio y televisión. [U12]
Art.- El Estado garantiza el acceso universal y el libre uso de las tecnologías de la información y comunicación, sin discriminación alguna.
Art.- El Estado garantiza el acceso y uso de todas las formas de comunicación visual, auditiva, sensorial y otras y, de los adelantos tecnológicos que permitan la inclusión de personas con discapacidad.
[U13]
Art.- El Estado, por razones de interés general, público o social, mediante ley, podrá establecer la creación o supresión de servicios públicos de telecomunicación, con o sin reserva total o parcial, pudiendo adoptar igualmente formas de gestión directas o indirectas. [U14]
El Estado garantizará que la prestación de estos servicios públicos se realice conforme a principios de eficiencia, responsabilidad, universalidad, accesibilidad, continuidad, calidad, equidad o gratuidad en las tarifas, de conformidad con la ley.[U15]
Transitoria: Las normas sobre servicios públicos y actividades económicas de interés general previstas en esta Constitución entrarán en vigencia a partir de su promulgación y se aplicarán, sin excepciones a los operadores económicos y concesionarios preexistentes. Las normas que regulen tales materias se mantendrán vigentes hasta tanto se proceda a su modificación, siempre que no contravengan lo dispuesto en esta Constitución.
*Los comentarios fueron hechos por Wilson Gárate, el 20 de mayo de 2008.
[U1]Falta una coma, después de personas.
[U2]Aquí es el punto y coma.
[U3]No comprendo el derecho. Me parece innecesario tipificarlo.
[U4]Demagogia.
[U5]Esto es suficiente: para qué hablar de transparencia e igualdad de condiciones. DEMAGOGIA.
[U6]Eso mismo advierten los convenios internacionales. Es urgente, que el Estado ecuatoriano se ratifique en la suscripción de los convenios y declaraciones internacionales. No puede ser atribución solo del Presidente de la República. La suscripción es en nombre del Estado.
[U7]Quién o quienes establecen razones de seguridad nacional. Es copia del artículo 81 actual. No cambia nada.
[U8]No deben haber archivos reservados. Eso es impunidad. No es transparencia.
[U9]a
[U10]Lo hará con este mismo articulado o se creará otro para esos controles.
[U11]Cuál será la medida de la equidad. Aquí hay problemas de interpretación. Acaso se pueden sumar otro sectores; como las Universidades, barrios, escuelas, gremios, etc.
[U12]Qué se proponen impedir. No comprendo.
[U13]Demagogos. Cómo podrán garantizarlo.
[U14]Que se elimine este artículo. Cómo se establecen las “razones de interés general, público o social”. Propio de los regímenes totalitarios.
[U15]Esto tampoco puede garantizarse desde este articulado. Se confunde el “servicio público de la comunicación” con la venta de energía eléctrica o de cualquier otro producto y servicio. Están en un error.
sábado, 17 de mayo de 2008
Las lecciones de civismo
Anoche escuché tres lecciones sobre civismo
Nos enseñaron que civismo es el respeto a los símbolos de la patria. Esos son: el Escudo, la Bandera y el Himno Nacional.
Confieso que tuve que recurrir al diccionario para cerciorarme del significado de civismo. Larousse, define a la palabra como: “Celo por las instituciones e intereses de la patria. 2. Calidad de buen ciudadano. 3. Calidad de cortés y educado”.
La primera lección, fue la de una persona que está enojada con la actitud del periodista Félix Narváez, a quien acusa de haber hecho pública su propia interpretación de los símbolos que la asambleísta, la cineasta Tania Hermida, hizo, en compañía de dos especialistas, de los cambios que se sugerían al Escudo Nacional.
Acusa a Narváez de errar al confundir un caracol con el espóndilus y los colores del arco iris con la bandera del movimiento político Pachakutik.
Una segunda lección, observa los cambios como un intento deliberado de desviar la atención, de los reales problemas de análisis de la Asamblea, y sustituirlos por algo etéreo y sin mayor importancia.
Atropello a la responsabilidad periodística o intencionalidad de distraer la atención de la opinión pública; una tercera lectura del tema lleva a pensar en un acto de llamar la atención y de provocar. Claro, dos estrategias que, muy bien, la cultivan quienes incursionan en la cinematografía.
Volviendo a las definiciones, allí algunas preguntas: ¿Hay intereses de la patria detrás de los símbolos colocados en los escudos?; ¿Está en duda la calidad de buenos ciudadanos de quienes proponen cambios de esos símbolos?, y, finalmente ¿Se puede ser cortés y educado al provocar la sensibilidad de la población con propuestas o interpretaciones que atañen a sus creencias y símbolos?
Siga lectura de tema relacionado en: http://lineaurbana.es.tl/Pol-e2-mica-por-el-Escudo.htm
Nos enseñaron que civismo es el respeto a los símbolos de la patria. Esos son: el Escudo, la Bandera y el Himno Nacional.
Confieso que tuve que recurrir al diccionario para cerciorarme del significado de civismo. Larousse, define a la palabra como: “Celo por las instituciones e intereses de la patria. 2. Calidad de buen ciudadano. 3. Calidad de cortés y educado”.
La primera lección, fue la de una persona que está enojada con la actitud del periodista Félix Narváez, a quien acusa de haber hecho pública su propia interpretación de los símbolos que la asambleísta, la cineasta Tania Hermida, hizo, en compañía de dos especialistas, de los cambios que se sugerían al Escudo Nacional.
Acusa a Narváez de errar al confundir un caracol con el espóndilus y los colores del arco iris con la bandera del movimiento político Pachakutik.
Una segunda lección, observa los cambios como un intento deliberado de desviar la atención, de los reales problemas de análisis de la Asamblea, y sustituirlos por algo etéreo y sin mayor importancia.
Atropello a la responsabilidad periodística o intencionalidad de distraer la atención de la opinión pública; una tercera lectura del tema lleva a pensar en un acto de llamar la atención y de provocar. Claro, dos estrategias que, muy bien, la cultivan quienes incursionan en la cinematografía.
Volviendo a las definiciones, allí algunas preguntas: ¿Hay intereses de la patria detrás de los símbolos colocados en los escudos?; ¿Está en duda la calidad de buenos ciudadanos de quienes proponen cambios de esos símbolos?, y, finalmente ¿Se puede ser cortés y educado al provocar la sensibilidad de la población con propuestas o interpretaciones que atañen a sus creencias y símbolos?
Siga lectura de tema relacionado en: http://lineaurbana.es.tl/Pol-e2-mica-por-el-Escudo.htm
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